Tras casi doce horas de huelga, los trabajadores de
la línea B de subtes, que une las terminales Leandro N. Alem y Rosas, levantaron
la medida de fuerza que mantenía el personal de seguridad privada en reclamo
del pago de salarios adeudados tras una reunión con en el subsecretario de
Trabajo, Industria y Comercio de la Ciudad, Ezequiel Sabor.
"Las partes, a través del diálogo, han podido
llegar a un acuerdo para solucionar los motivos que dieron origen a la medida
de fuerza. Los miles de usuarios de la línea B van a poder usar el servicio con
total normalidad", informó el funcionario.
Y agregó que espera que “este tipo de medidas no se
vuelvan a tomar más, ya que perjudican a quienes usan un medio de transporte
tan necesario como el subte. En momentos en que la ciudadanía tiene que elegir
a sus representantes, tiene que poder hacerlo en un clima de paz y
armonía"
La línea B del subte permanecía interrumpida desde
las cinco de la mañana, cuando trabajadores de la empresa de seguridad privada bloquearon
las vías en la estación Federico Lacroze, en el barrio de Chacarita.
El "metrodelegado" Claudio Dellecarbonara advirtió que se trató de "un reclamo
totalmente legítimo" el de los empleados de MCM y reclamó que "se les
pague las horas que han trabajado".
La concesionaria Metrovías, en un comunicado,
expresó que los vigiladores "pertenecen a una empresa de seguridad privada
que ya no presta servicio alguno en el ámbito del subte y es en reclamo a su
empleador que impiden la operación de la línea B”.