El proyecto que tiene por objetivo denominar José
María Gatica a una plaza del barrio de Villa Luro, ubicada entre la avenida
Juan B. Justo, entre avenida César Díaz y
Moliere, fue respaldado por vecinos durante una audiencia pública en la
Legislatura porteña.
Federico Danilo Granata, uno de los oradores, apoyó
el proyecto al sostener que “Gatica fue un ejemplo de alguien que con apoyo del
Estado logró superarse y puede ser un ejemplo a imitar por los chicos que hoy
en día van a la plaza”.
Gatica empezó como lustrabotas en la estación de
trenes de Constitución y llegó a lo más alto del boxeo profesional con esfuerzo
personal y apoyo del Estado”, continuó
el expositor.
Gatica nació en la ciudad de Villa Mercedes (en la
provincia de San Luis), pero a los siete años su familia, extremadamente pobre,
se mudó a Buenos Aires.
La habilidad adquirida en las peleas callejeras para
mantener su puesto en la estación de trenes llamó la atención de un comerciante
local, Lázaro Koczi, que tenía vínculos con el boxeo. Le ofreció participar por
dinero en los combates irregulares que se celebraban en The Sailor s Home, el
alojamiento para marineros sin trabajo de la misión británica. Tras unos
cuantos combates exitosos, Koczi le propuso dedicarse al boxeo profesional.
El 7 de diciembre de 1945 tuvo su primer combate
profesional, en el que noqueó en el primer asalto a Leopoldo Mayorano. Ganó dos
peleas más en ese mes, un ritmo casi sin precedentes. Ya con algo de fama, en
1946 haría siete combates, ganándolos todos; en uno de ellos se enfrentó con
quien sería su archirrival, Alfredo Prada, con el que se encontrarían cinco
veces más en el ring, con resultados igualmente divididos, y quitándose
mutuamente el invicto.