La legisladora porteña María Rosa Muiños salió al
cruce de las declaraciones formuladas por el secretario de Gestión Comunal y
Atención Ciudadana del Gobierno de la Ciudad, Eduardo Macchiavelli, quien
descartó la implementación de los resultados que tuvo consulta popular llevada
a cabo en la Comuna 9.
En esa convocatoria, los vecinos votaron, junto a
las elecciones locales, que la Comuna 9, que reúne a los barrios de Liniers,
Mataderos y Parque Avellaneda, lleve el nombre de “Lisandro de la Torre”, en
recuerdo del frigorífico fundado en 1923 en la zona utilizando la herramienta
de la consulta popular por primera vez en la historia de la Ciudad.
Al respecto, el funcionario macrista reconoció que
quiso "frenar" esta iniciativa, contemplada en la Ley de Comunas,
"pero el Tribunal Superior de Justicia dio luz verde".
Para Muiños, "Macchiaveli afirmó que quiso
frenar la Consulta Popular ante el Tribunal Superior de Justicia, pero, de no
haber realizado ninguna presentación formal, se lo podría llegar a imputar por
el delito penal de tráfico de influencias. El Gobierno de la Ciudad tuvo la
oportunidad de presentarse ante el Tribunal y entiendo que nunca lo habría
hecho".
Y agregó que el funcionario que responde a Horacio
Rodríguez Larreta "pretende reducir la consulta popular a la elección del
nombre de las comunas, porque sabe muy bien que a partir de ahora cualquier
Junta comunal podrá recurrir a este sistema para decidir cuestiones que afectan
directamente a los vecinos: desde la construcción de un bar en una plaza hasta
la instalación de un shopping".
"Por otro lado, la iniciativa llevó la firma de
todos los comuneros, de los cuales tres, entre ellos su presidente, son del
Pro. Y esta fue respaldada por más de 66 mil vecinos; es decir, que sacó 20 mil
votos más de los que obtuvo Larreta en esa Comuna", recordó Muiños, luego
de que Macchiavelli expresara que "la denominación fue impuesta por unos
pocos comuneros y respaldada por pocos electores".