Un intenso olor fue percibido por
vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que autoridades locales intentaron dar con los motivos del fenómeno, que, en un principio, fue atribuido a la
rotura de un caño en la zona de Belgrano.
Según informaron fuentes policiales, vecinos del
barrio de Belgrano aseguraron que el olor a gas provenía de la obra en
construcción en la calle Sucre al 2200, a donde se dirigieron ambulancias y otros
sistemas de emergencias de la Ciudad.
De hecho, Metrogas emitió un comunicado en el que
aclaró que "las cuadrillas que han acudido a la zona para realizar las
inspecciones correspondientes" confirmaron que el olor no es gas natural y
que su origen "no está relacionado con la red de gas de la ciudad".
Luego de descartar esa hipótesis, fuentes del GCBA informaron que el fenómeno podía provenir de "una nube de olor a amoníaco" que se propagó por la Ciudad y el Conurbano debido al intenso viento.
No obstante, luego fue descartado que la rotura del caño fuera el origen del olor, y comenzó a circular la idea que se debiera al inresi