La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó en primera lectura cuatro proyectos de ley que proponen sumar referencias institucionales, educativas y religiosas a estaciones de subte existentes. Las iniciativas fueron tratadas durante la sesión ordinaria y corresponden a las líneas D y E.
Uno de los proyectos plantea que la estación Bolívar, de la línea E, pase a llamarse “Bolívar-Colegio Nacional de Buenos Aires”, en referencia a la histórica institución educativa ubicada en las inmediaciones. Otro propone incorporar el nombre del papa Francisco a la estación Catedral, de la línea D, que pasaría a denominarse “Catedral-Papa Francisco”.
Las otras dos iniciativas corresponden a la línea E. Una busca agregar la referencia a la Universidad Evangélica a la estación Emilio Mitre, mientras que la restante propone que San José incorpore el nombre de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
Los proyectos fueron impulsados por distintos bloques. La iniciativa sobre Bolívar corresponde a Ciudadanos Unidos/UCR; la de Catedral fue presentada por Vamos por Más; la de Emilio Mitre, por Confianza y Desarrollo; y la de San José, por Fuerza por Buenos Aires.
La aprobación vuelve a poner en discusión los criterios para definir los nombres de las estaciones de la red, un tema que había ganado espacio en la agenda parlamentaria durante los últimos meses.
En mayo y junio, legisladores de La Libertad Avanza impulsaron una propuesta para simplificar las denominaciones y eliminar numerosos nombres dobles incorporados a lo largo de los años. El planteo contemplaba derogar leyes que habían establecido nombres conmemorativos y conservar, en distintos casos, referencias geográficas consideradas más útiles para orientar a los pasajeros.
Entre los cambios propuestos figuraban la eliminación de “Osvaldo Pugliese” de Malabia, “Rodolfo Walsh” de Entre Ríos, “Santa Mama Antula” de Independencia, “Ringo Bonavena” de Hospitales y “Carlos Jáuregui” de Santa Fe, entre otros. La iniciativa abrió un debate político sobre la función de los nombres de las estaciones, entre quienes priorizan su utilidad como referencias urbanas y quienes defienden su valor como reconocimiento a personalidades, instituciones y acontecimientos históricos.
Sin embargo, las cuatro iniciativas aprobadas ahora en primera lectura vuelven a avanzar en el sentido contrario: agregar referencias a denominaciones que ya identifican a las estaciones. La discusión, por lo tanto, no se limita a los homenajes propuestos, sino que también alcanza la coherencia de los criterios que aplica la Ciudad para nombrar los espacios de su red de transporte.
La incorporación de segundos nombres no es una práctica nueva en el subte porteño. En 2023, la Legislatura aprobó en primera lectura tres proyectos que luego avanzaron en el procedimiento legislativo para incorporar nuevas denominaciones: Echeverría pasó a identificarse como “Echeverría-Mártires Palotinos”; Independencia, como “Independencia-Santa Mama Antula”; y Hospitales, como “Hospitales-Ringo Bonavena”.
A esas denominaciones se suman otras que ya forman parte de la red, como “Once-30 de Diciembre”, en la línea H; “Santa Fe-Carlos Jáuregui”, también en la H; “Malabia-Osvaldo Pugliese”, en la B; y “Plaza de los Virreyes-Eva Perón”, en la E.