La Legislatura porteña sancionó en forma definitiva
la ley por la que fue denominada "Pasteur-AMIA" a la estación de la línea B del transporte subterráneo de pasajeros.
La nueva denominación recuerda el atentado
terrorista más grande de la historia de Argentina ocurrido en la mañana del 18
de julio de 1994 contra la Asociación Mutual Israelita (AMIA) a raíz del cual
murieron 85 personas y más de 300 resultaron heridas.
La nueva ley expresa en los fundamentos "el
agregado persigue el objetivo de homenajear a las víctimas y mantener un
permanente reclamo de justicia. Es de gran importancia volver a traer a
nuestros días aquello que aconteció y hacerlo presente en la búsqueda de verdad
y justicia. De este modo, la estación será un espacio para la memoria,
constantemente presente en la vida de los millones de ciudadanos que circulan a
diario por dicha estación".
Asimismo, la iniciativa pretende "mantener viva
esa memoria y como símbolo de la búsqueda de verdad y justicia. Tanto la
estación "Pasteur" de la línea B de Subterráneos como la AMIA son
símbolos inequívocos de un mismo barrio y están a poco más de 200 metros de
distancia. La AMIA está ubicada en Pasteur 633 y esa calle siempre estuvo
asociada a la institución. La conjunción entre Pasteur y AMIA se da entonces de
manera natural. Los lugares son también aquello de lo que fueron testigo".