El Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Ciudad presentó este miércoles ante la Legislatura el proyecto de Ley de Presupuesto 2027, en el inicio de las rondas de exposición en las comisiones.
El encargado de explicar los principales lineamientos fue el ministro Gustavo Arengo, quien defendió el equilibrio de las cuentas públicas y ubicó entre los ejes centrales de la iniciativa la reducción del impuesto a las Patentes y el aumento de la inversión en la red de subterráneos.
Durante su exposición ante la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, Arengo señaló que se trata nuevamente de un presupuesto con equilibrio fiscal y explicó que las proyecciones fueron elaboradas en función de las variables macroeconómicas contempladas en el proyecto de Presupuesto nacional. En ese marco, indicó que la Ciudad trabaja sobre una previsión de crecimiento de la actividad económica del 4%, una inflación anual del 18% y un tipo de cambio de $1.847,6 por dólar para diciembre de 2027.
El ministro también puso el acento en la política de administración de las cuentas públicas que, según sostuvo, permitió mantener el equilibrio fiscal durante los tres años de la actual gestión. En ese sentido, vinculó esa política con una administración que definió como rigurosa y eficiente y la presentó como una característica sostenida por el PRO al frente del Gobierno porteño.
Entre las principales decisiones del proyecto, Arengo destacó la reducción del impuesto a las Patentes anunciada semanas atrás por el jefe de Gobierno, Jorge Macri. Según explicó, la premisa para 2027 es que ningún vecino pague nominalmente más que durante este año.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, el 50% del padrón, unos 824.000 vehículos, tendrá una baja en el monto a pagar, mientras que otros 654.000, equivalentes al 40%, mantendrán el mismo valor nominal de 2026. El 10% restante, unos 152.000 vehículos, quedará directamente exento como consecuencia del cambio en el requisito de antigüedad, que pasará de 25 a 20 años.
El otro eje destacado por el funcionario fue la inversión en el sistema de subterráneos, que alcanzará los $917.000 millones y será, según la presentación oficial, la mayor de los últimos 20 años. Allí incluyó el inicio de las obras de la línea F, la renovación de la flota de la línea B y la incorporación de nuevas formaciones para las líneas A y C. Arengo definió a la nueva línea F como la obra de infraestructura más significativa de las últimas tres décadas de autonomía porteña.
La presentación oficial encontró, sin embargo, diferentes respuestas entre los bloques opositores. Desde La Libertad Avanza, el legislador Juan Pablo Arenaza anticipó una revisión detallada del proyecto y marcó como criterio para su espacio que cualquier reducción de impuestos debe estar acompañada por una disminución del gasto público. “La reducción de impuestos tiene que venir sí o sí con una reducción del gasto público”, planteó luego de la exposición.
En la misma línea, Pilar Ramírez había fijado la posición de su bloque frente al debate presupuestario con una propuesta centrada en la baja de impuestos y el “achique del Estado”. De ese modo, la principal discusión que plantea LLA no pasa solamente por el alivio tributario sino también por el tamaño y el nivel de gasto de la administración porteña.
Desde una perspectiva diferente, los cuestionamientos de la oposición vinculada a Fuerza por Buenos Aires se concentraron en el diagnóstico económico y en sus efectos sobre la actividad cotidiana.
La legisladora Claudia Neira cuestionó que durante la presentación se reivindicara el “plan de estabilización” del Gobierno nacional y sostuvo que la Ciudad atraviesa un escenario marcado por la pérdida de puestos de trabajo, la caída del consumo, de los salarios, de la recaudación y de la actividad comercial y gastronómica.
Neira reclamó en particular medidas de alivio para sectores que, según advirtió, están sufriendo el impacto de la recesión. Entre ellas, propuso eximir del impuesto sobre los Ingresos Brutos a monotributistas y gastronómicos. La legisladora sostuvo además que el Gobierno porteño debería reconocer de manera más explícita el escenario económico y adoptar políticas específicas para los sectores afectados.
También hubo cuestionamientos vinculados con la seguridad y la política de “ley y orden” que promueve el oficialismo. El legislador Juan Modarelli sostuvo que ese discurso no encuentra, a su entender, un correlato suficiente en el proyecto presupuestario ni en la vida cotidiana de la Ciudad, y planteó así uno de los debates que atravesará la discusión legislativa durante las próximas semanas.