La visita del papa León XIV a Villa Devoto ya tiene fecha y horario. Según el cronogramaoficial difundido por la Santa Sede, el pontífice ingresará el miércoles 11 de noviembre a las 8 al Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires.
Será la primera actividad de esa jornada, que continuará dos horas después con una misa frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Luego está prevista la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Ezeiza y su partida hacia Lima, Perú.
La confirmación termina de despejar una de las incógnitas que rodeaban el recorrido del Papa por la Ciudad. La posibilidad de que León XIV visitara una cárcel había sido anticipada en agosto, cuando la Iglesia argentina informó que dentro del itinerario se analizaba una actividad en un establecimiento penitenciario, con Devoto como una de las alternativas. Ahora el lugar quedó incorporado formalmente al programa de la visita apostólica.
Para los vecinos de Villa Devoto, la llegada del pontífice tendrá además una dimensión vinculada con la propia historia urbana del barrio.
El complejo penitenciario está ubicado en una zona residencial de la Comuna 11, en la manzana delimitada por las calles Bermúdez, Nogoyá, Desaguadero y Pedro Lozano. Su presencia atraviesa desde hace décadas la vida cotidiana de la zona y también fue motivo de reclamos y debates vecinales en torno a su permanencia y al futuro del predio.
La cárcel fue inaugurada en 1927 sobre terrenos donados por la familia Visillac. Concebida originalmente para alojar contraventores, con el paso del tiempo se convirtió en uno de los principales establecimientos penitenciarios federales del área metropolitana.
Su permanencia dentro de los límites de la Ciudad la transformó en un caso singular: mientras el crecimiento urbano avanzaba alrededor del establecimiento, el penal quedó completamente integrado a un barrio que se desarrolló a su alrededor.
La historia del complejo también incluye una dimensión educativa que adquirió particular relevancia desde 1987, cuando comenzó a funcionar el Centro Universitario de Devoto, una experiencia impulsada en el ámbito de la Universidad de Buenos Aires que permitió a personas privadas de su libertad acceder a estudios universitarios dentro del establecimiento.
Pero el edificio también quedó asociado a algunos de los episodios más graves de la historia reciente del país. Durante la última dictadura militar funcionó allí un centro clandestino de detención y el penal quedó incorporado a los registros de sitios vinculados al terrorismo de Estado.
A esa historia se suma la Masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida el 14 de marzo de 1978, cuando un incendio provocó la muerte de decenas de internos. El episodio fue presentado durante años como un motín, aunque investigaciones posteriores reconstruyeron una secuencia de violencia y responsabilidades penitenciarias. En 2025, la Justicia condenó a dos exfuncionarios penitenciarios a 25 años de prisión por esos hechos.
La presencia de León XIV llegará, además, en un momento particular para el futuro del establecimiento. Devoto atraviesa desde hace años un proceso destinado a concretar su cierre y trasladar la actividad penitenciaria al nuevo complejo construido en Marcos Paz. La obra, retomada por la Ciudad en diciembre de 2024, fue presentada como una de las condiciones necesarias para avanzar con la relocalización del penal y liberar el predio actualmente ocupado dentro de la trama urbana.
El eventual cierre abre una discusión que excede al sistema penitenciario y alcanza directamente a Villa Devoto: qué ocurrirá con las tierras una vez concretado el traslado. A lo largo de los años se plantearon distintas alternativas para ese espacio, que incluyen áreas verdes, usos públicos y nuevos desarrollos urbanos.
Por eso, la visita papal se producirá sobre un lugar que no sólo tiene una fuerte carga histórica sino que también permanece ligado a una de las discusiones urbanísticas más importantes de la Comuna 11.
El cronograma oficial establece que León XIV llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre y permanecerá en el país hasta el miércoles 11. Durante esos días visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján. El lunes 9 tendrá actividades en Claypole, Palermo, la Universidad Católica Argentina, la Cancillería y la Catedral Metropolitana; el martes 10 viajará a Córdoba y regresará por la tarde a Buenos Aires. El miércoles 11, antes de abandonar el país, tendrá su paso por Devoto a las 8 y luego encabezará la misa de despedida en Luján.