Con proyectos sobre contaminación en los subtes, educación financiera, biodiversidad urbana y más actividad física en las escuelas, estudiantes porteños protagonizaron la primera sesión del año del programa “La Legislatura y la Escuela”, una iniciativa que permite a alumnos de séptimo grado presentar propuestas legislativas propias en el recinto de la Ciudad.
Las iniciativas, elaboradas por cuatro instituciones educativas, pusieron sobre la mesa debates vinculados al ambiente, la salud, la educación y la vida cotidiana en Buenos Aires, con un enfoque atravesado por las preocupaciones de las nuevas generaciones.
Uno de los proyectos más llamativos fue el presentado por la escuela “Del Jacarandá”, que propuso incorporar vegetación natural, jardines verticales y muros verdes en estaciones y andenes de la red de subterráneos porteña. La iniciativa apunta a mejorar la calidad del aire en espacios cerrados donde circulan diariamente millones de pasajeros y donde, según argumentaron los estudiantes, existen elevados niveles de partículas metálicas y contaminantes derivados de la fricción de trenes y vías.
Los alumnos plantearon que las plantas podrían funcionar como sistemas naturales de purificación del aire, absorber partículas nocivas, reducir el ruido y regular la humedad y la temperatura en las estaciones. También sugirieron implementar tecnologías de iluminación sustentable, como claraboyas remotas y paneles LED de espectro completo para garantizar la supervivencia de las especies vegetales en ámbitos subterráneos.
En los fundamentos del proyecto, los estudiantes citaron experiencias internacionales desarrolladas en ciudades como Nueva York, Londres y Ciudad de México, y alertaron sobre los riesgos para la salud pública que genera la contaminación en ambientes cerrados del sistema de transporte. “La salud de más de un millón trescientos mil pasajeros diarios está en juego”, sostuvieron.
Otro de los proyectos destacados fue impulsado por alumnos de la Escuela N°7 del Distrito Escolar 17 “República de México”, quienes propusieron intensificar la educación física en las escuelas primarias de la Ciudad que cuenten con instalaciones adecuadas. La iniciativa busca ampliar la carga horaria destinada a actividades deportivas y recreativas, utilizando parte del tiempo actualmente asignado al post comedor en las escuelas de jornada completa.
Los estudiantes argumentaron que la medida responde a una problemática creciente vinculada al sedentarismo infantil y al exceso de tiempo frente a pantallas. En ese sentido, citaron datos que indican que sólo uno de cada cinco chicos realiza la actividad física diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud y que más del 40 por ciento de los jóvenes porteños no practica deportes regularmente.
Además de los beneficios físicos, los alumnos destacaron el valor social y pedagógico del deporte en la escuela. Sostuvieron que una mayor actividad física contribuye a mejorar la convivencia, fortalecer la disciplina, fomentar el trabajo en equipo y aumentar la concentración y el rendimiento escolar. También remarcaron que la iniciativa demandaría más “decisión política que presupuesto”, ya que requeriría sólo una reorganización horaria y algunos cargos docentes adicionales.
La cuestión ambiental también apareció en otro de los proyectos debatidos durante la sesión. Los alumnos de la Escuela N°11 del Distrito Escolar 16 “Congreso de Tucumán” presentaron una propuesta para crear “Biocorredores Barriales” mediante la plantación de especies nativas en clubes de barrio. El objetivo es incrementar la biodiversidad urbana y recuperar flora autóctona en distintos puntos de la Ciudad.
La iniciativa prevé la colocación de plantas nativas, la instalación de señalética educativa y la participación activa de escuelas verdes en tareas de relevamiento, plantación y mantenimiento de los espacios. Los estudiantes plantearon que la pérdida de vegetación autóctona agrava problemas ambientales como las inundaciones y afecta la biodiversidad urbana. “Las nativas son parte de nuestra identidad”, afirmaron en los fundamentos del proyecto.
El texto también vinculó la propuesta con la crisis climática global y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Los alumnos defendieron la creación de corredores verdes como una forma concreta de educación ambiental aplicada y como una herramienta para fortalecer la relación entre la comunidad y el entorno natural.
En tanto, estudiantes del Instituto León XIII llevaron al recinto un proyecto para incorporar educación económica obligatoria en sexto y séptimo grado. La iniciativa propone enseñar conceptos vinculados al ahorro, presupuesto, consumo responsable, medios digitales de pago, inflación, impuestos y funcionamiento del sistema bancario.
Según explicaron los alumnos, la mayoría de los adultos no recibió formación financiera durante su escolaridad y eso repercute luego en malas decisiones económicas, endeudamiento y falta de herramientas para administrar ingresos. El proyecto plantea trabajar esos contenidos mediante simulaciones prácticas y actividades vinculadas a situaciones reales de la vida cotidiana.
Los estudiantes remarcaron además que, en un contexto económico como el argentino, comprender conceptos como inflación, cuotas, intereses o medios digitales de pago resulta fundamental para la vida adulta. También señalaron que incorporar educación financiera en la escuela permitiría igualar oportunidades entre estudiantes provenientes de distintos entornos sociales y familiares.