El Gobierno porteño avanzó con el llamado a licitación para la rehabilitación y puesta en valor del conjunto histórico Barraca Peña, uno de los sitios patrimoniales más emblemáticos del borde del Riachuelo en el barrio de La Boca. El proyecto apunta a recuperar edificios portuarios y estructuras arqueológicas vinculadas al desarrollo económico y ferroviario de Buenos Aires a fines del siglo XIX.
Ubicado sobre la avenida Pedro de Mendoza al 2900, el predio reúne antiguas construcciones industriales y comerciales que forman parte de la memoria portuaria de la Ciudad. El complejo está integrado por la ex Pulpería o “Almacén El Triunfo”, la denominada Barraca Lanera y el ex Mercado de Frutos, además de espacios exteriores con valor arqueológico.
La iniciativa oficial prevé transformar el lugar en el futuro Museo de Sitio Barraca Peña, con intervenciones destinadas tanto a la conservación edilicia como a la investigación arqueológica. Entre los sectores a recuperar figura el denominado Patio de la Cisterna y el área donde fue enterrado el “Pecio Zencity”, un hallazgo arqueológico descubierto en 2008 durante excavaciones en Puerto Madero.
El conjunto cuenta con protección patrimonial por la Ley 5958 y está catalogado como Área de Protección Histórica (APH 54), con nivel de Protección Estructural dentro del Código Urbanístico porteño.
Según la documentación oficial, el objetivo central es recuperar “la integridad y autenticidad” del sitio respetando sus valores históricos, arquitectónicos y ambientales. El pliego destaca que Barraca Peña constituye un “referente de la historia de la arquitectura portuaria, el desarrollo agroindustrial y comercial”, además de estar ligado al surgimiento de los primeros ramales ferroviarios y a las corrientes inmigratorias que transformaron Buenos Aires.
Las obras previstas incluyen la consolidación de ruinas, reconstrucción parcial de mamposterías, restauración de carpinterías y cubiertas, adecuación de sanitarios y espacios expositivos, instalación de senderos y equipamiento urbano, además de trabajos de iluminación, forestación y señalización.
Uno de los focos estará puesto en la recuperación de la Barraca Lanera, edificio que será adaptado para funciones de recepción de visitantes, conservación arqueológica e investigación. Allí también se proyecta un mirador hacia el Riachuelo.
En paralelo, el ex Mercado de Frutos —actualmente en estado de ruina— será consolidado estructuralmente y contará con nuevas estructuras metálicas para reconstruir parte de su volumetría original y generar recorridos públicos vinculados al patrimonio arqueológico del lugar.
El pliego establece además criterios estrictos de conservación patrimonial. Entre ellos, la recuperación de la mayor cantidad posible de materiales originales, el uso de técnicas tradicionales y la preservación de las “pátinas y señales” dejadas por el tiempo sobre los edificios. También se plantea que cualquier incorporación nueva deberá diferenciarse de las estructuras históricas para evitar alterar la lectura original del conjunto.