Luego de 11 horas de paro en la línea C de subterráneos, los trabajadores que mantenían la medida de fuerza se retiraron de la estación de Constitución tras la llegada de efectivos de la Policía Metropolitana con una orden de desalojo.
La huelga comenzó esta madrugada y sorprendió a miles de usuarios de ese servicio de transporte que arriban desde el conurbano bonaerense tanto de la zona sur por la cabecera de Constitución como del norte a la estación Retiro.
Miles de trabajadores se vieron afectados esta mañana por un
paro de un sector de los gremios que controla la línea C del subterráneo
porteño.
Según pudo constatar regionmetro.com,
el paro en la línea C provocó una estampida de pasajeros hacia las líneas de
colectivos que circulan por ambas terminales, lo que generó largas colas y
desató el fastidio de la gente, que llegaba tarde a sus puestos de trabajo.
En este contexto, el jefe del sindicato del subte AGTSyP,
Roberto Pianelli, denunció en declaraciones a la prensa que la paralización del
servicio de la línea C respondía al accionar de una "patota" de la
Unión Tranviarios Automotor (UTA) que se apostaba en las vías.
Además, dijo desconocer al Sindicato de Trabajadores del
Subte (STS), agrupación gremial que decían integrar las personas que
concretaban la medida de fuerza. “Los tenemos identificados porque algunos de
ellos nos han pegado hace unos años, son la patota de la UTA", dijo.
Por su parte, el secretario del Sindicato de Trabajadores
del Subterráneo (STS), Antonio Morales, negó que sean una "patota" de
la UTA.
"Tenemos un nuevo sindicato con 800 afiliados y
personería jurídica desde el 28 de mayo", dijo Morales y explicó que
además de repudiar la eventual instalación de máquinas expendedoras de boletos,
la protesta era por "trabajadores suspendidos por Metrovías”.