El Barrio El Hogar Obrero, en Villa del Parque, celebró este sábado sus 60 años con una jornada abierta que combinó historia, identidad y fuerte participación vecinal. El festejo, que se extendió durante toda la tarde, reunió a familias, emprendedores y artistas en el pasaje que va desde Álvarez Jonte a Lascano, transformado en un gran punto de encuentro.
El momento central de la jornada fue el descubrimiento de una placa conmemorativa colocada por la Legislatura porteña -a propuesta del diputado Alejandro Grillo-, que reconoce al conjunto habitacional como uno de los emblemas del cooperativismo y la organización vecinal en la Ciudad.
El homenaje se realizó en el corazón del barrio, donde vecinos de distintas generaciones se acercaron para participar del acto y compartir recuerdos sobre la construcción y evolución del lugar.
La celebración tuvo un marcado perfil participativo y cultural. A lo largo del día, se desplegó una feria con decenas de puestos de emprendedores locales que ofrecieron desde indumentaria y artesanías hasta productos gastronómicos.
En paralelo, el escenario montado sobre Jonte fue uno de los grandes atractivos. Por allí pasaron distintos grupos musicales y artistas del circuito local, con una programación variada que incluyó tango, folklore y música popular. Entre las presentaciones, se destacó la de Juan Tata Cedrón, histórico referente cultural y vecino de la zona, cuya actuación fue uno de los momentos más celebrados por el público.
Además de la propuesta artística, la jornada incluyó sorteos, espacios de participación comunitaria y una colecta solidaria de alimentos no perecederos, ropa y juguetes destinada a familias en situación de vulnerabilidad. También se sumó un puesto del club All Boys para visibilizar su proyecto para lograr la concesión del predio del expreventorio Manuel Rocca.
El evento no solo funcionó como una celebración, sino también como un espacio de memoria. Muchos vecinos históricos compartieron anécdotas sobre los inicios del barrio, inaugurado en 1966, y sobre cómo fue creciendo a lo largo de las décadas. Algunos recordaron cuando iban a ver películas en las instalaciones subterráneas del complejo o cuando disfrutaban de la pileta en épocas de verano.
Delimitado por Álvarez Jonte, Emilio Lamarca, Lascano y San Nicolás, el complejo fue construido por etapas entre 1962 y 1968 por la cooperativa El Hogar Obrero, una de las experiencias más relevantes del movimiento cooperativo argentino. Con más de 800 viviendas distribuidas en torres y bloques de distinta altura, el barrio incorporó desde sus orígenes una lógica urbanística que combinó espacios comunes, servicios y comercios, promoviendo la vida comunitaria.
La cooperativa, fundada en 1905 por un grupo de militantes socialistas encabezados por Juan B. Justo, surgió como respuesta al problema de la vivienda obrera en un contexto de fuerte crecimiento urbano. A lo largo del siglo XX, desarrolló proyectos que buscaban no solo resolver el acceso a la vivienda, sino también construir una red social basada en la solidaridad, el ahorro colectivo y la gestión sin fines de lucro.
A seis décadas de su inauguración, el Barrio El Hogar Obrero volvió a mostrar que esos valores siguen vigentes. La masiva participación en el festejo, el protagonismo de los vecinos y la apropiación del espacio público confirmaron que, más allá de su historia, el barrio continúa siendo un ejemplo activo de comunidad organizada en la Ciudad.