El 5 de julio, día en que se realizarán las elecciones generales, los votantes podrán acceder a un
simulacro de votación a partir de la aprobación de una ley en Legislatura porteña para que el Ejecutivo coloque una
máquina de Boleta Única Electrónica en la puerta de cada uno de los
establecimientos habilitados.
La idea es que los electores que así lo requieran
puedan realizar una práctica o simulacro de la votación con el nuevo sistema
previo al voto definitivo. La medida se reiterará en caso de una segunda vuelta
el 19 de julio.
La
iniciativa impulsada por los legisladores María Muiños (FpV) y
Francisco Quintana (Pro) solicita, además, que junto a la máquina se encuentre
personal idóneo para que los vecinos que así lo deseen puedan realizar votos de
prueba previos al sufragio, ya que será la primera vez que en la Ciudad de
Buenos Aires se utilice el mecanismo electrónico para votar.
Quintana
informó que "la ciudad cuenta con el número suficiente de máquinas para
llevar adelante esta tarea que logrará cubrir la totalidad de las escuelas de
votación para ayudar a los vecinos que así lo requieran en la orientación del
nuevo sistema".
Asimismo,
el legislador del Pro señaló que también la Ciudad está enviando a "todos
los partidos políticos" máquinas del mismo estilo para que se puedan
capacitar a sus fiscales y realizar prácticas y asesoramiento a los
vecinos".