La Legislatura porteña dio media sanción a una la ley que renombra a la estación Uruguay de la Línea B como “Uruguay – Teatros”, en una decisión que busca consolidar el perfil cultural del entorno y reforzar el vínculo entre el transporte público y uno de los circuitos artísticos más emblemáticos de la Ciudad.
La iniciativa será analizada en audiencia pública y, posteriormente, volverá al recinto para una sanción final. Y apunta a reconocer el peso histórico y simbólico de la Avenida Corrientes como epicentro de la actividad teatral y musical. En las inmediaciones de la estación se concentra la mayor cantidad de salas del país, lo que convierte al área en un polo cultural de referencia tanto para vecinos como para turistas.
El proyecto, impulsado por la Asociación Argentina de Empresarios/as Teatrales y Musicales, plantea que la incorporación de la palabra “Teatros” no reemplaza la denominación original sino que la complementa, aportando una dimensión cultural que mejora la identificación del lugar y facilita la orientación de quienes se dirigen a espectáculos en la zona.
Además, la norma se enmarca en una estrategia más amplia de valorización urbana del corredor de Corrientes, que en los últimos años fue objeto de intervenciones para ampliar veredas, mejorar el mobiliario y ordenar el tránsito, consolidando su carácter de paseo cultural.
Desde el sector teatral destacan que la medida no sólo tiene un valor simbólico, sino también práctico: permite visibilizar la oferta escénica y fortalecer la conexión entre el sistema de transporte y la vida cultural porteña. En ese sentido, la nueva denominación funcionará como una “puerta de entrada” al circuito de espectáculos en vivo.
La sanción de la ley llega después de un proceso de transformación que los usuarios ya comenzaron a experimentar. El 25 de febrero de 2025, en el marco del plan de renovación de estaciones encarado por Subterráneos de Buenos Aires, la estación reabrió completamente refaccionada y convertida en un espacio temático inspirado en el universo teatral.
Con esta intervención, Uruguay se convirtió en la primera estación de la red en incorporar una ambientación integral vinculada a su entorno cultural. Telones, luminarias tipo marquesina, butacas y elementos escenográficos forman parte de una puesta que busca recrear la atmósfera de las salas teatrales de Corrientes.
“Estamos transformando las estaciones en espacios más cómodos y seguros, atendiendo problemas de fondo como las filtraciones. Uruguay será la primera estación temática, con una ambientación que invita a vivir la atmósfera teatral”, había señalado el presidente de la empresa, Javier Ibañez, durante la reapertura.
Las obras incluyeron tareas de impermeabilización, renovación de revestimientos con materiales anticorrosivos, mejora de la iluminación, cambio de pisos y reorganización de locales comerciales. También se incorporó nuevo mobiliario en andenes y se actualizaron la señalética y los espacios de circulación.
En paralelo, se avanzó en la restauración de murales históricos, en una intervención patrimonial que combinó modernización con preservación. El rediseño artístico estuvo a cargo de la escenógrafa Mariana Tirantte, en articulación con el sector teatral.
La combinación entre la intervención estética y el cambio de nombre consolida una idea que gana terreno en las grandes ciudades: el transporte público como experiencia cultural, y no sólo como un medio de traslado.
En este caso, la estación deja de ser un punto de paso para convertirse en una antesala del espectáculo. En el vestíbulo, los usuarios pueden encontrarse con vestuarios y escenografías de obras como La sirenita, Tootsie o La gran ilusión, integrando el recorrido cotidiano con el universo teatral.
La nueva denominación “Uruguay – Teatros” viene a institucionalizar esa identidad que ya se expresa en el espacio físico. Según los fundamentos del proyecto, la medida contribuye a fortalecer la promoción de la cultura, mejorar la accesibilidad para espectadores y consolidar la marca urbana de la zona.
Actualmente, ya son 17 las estaciones que fueron puestas en valor dentro del plan integral de Subterráneos de Buenos Aires, mientras que otras continúan en obra.