El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanzó con la autorización para construir un helipuerto en la terraza de un edificio ubicado en pleno Microcentro, una zona de alta densidad urbana y muy cercana a la Reserva Ecológica Costanera Sur.
El proyecto se desarrollará sobre un inmueble situado entre las calles Bouchard, Tucumán y la avenida Eduardo Madero, y ocupará una superficie de poco más de 450 metros cuadrados en la azotea del edificio. La iniciativa pertenece a un grupo empresario vinculado al Banco de San Juan.
Aunque el emprendimiento ya cuenta con el visto bueno ambiental de las autoridades porteñas, la decisión no está exenta de polémica. Uno de los principales puntos de preocupación es el ruido que generarán los helicópteros, especialmente por la cercanía con la Reserva Ecológica, un área protegida donde se busca preservar la fauna y minimizar la contaminación sonora.
Desde áreas técnicas del propio gobierno advirtieron que ese espacio natural es particularmente sensible al ruido, por lo que recomendaron que los vuelos eviten sobrevolarlo y que solo se utilice esa zona en situaciones excepcionales.
El proceso incluyó una instancia de participación ciudadana, en la que vecinos y organizaciones pudieron expresar opiniones a favor y en contra. Si bien estas intervenciones no son determinantes, forman parte del procedimiento que exige evaluar el impacto de este tipo de obras antes de su aprobación.
El helipuerto se suma a una tendencia creciente en grandes ciudades, donde este tipo de infraestructura se vincula tanto a usos corporativos como a traslados ejecutivos o de emergencia. Sin embargo, su instalación en áreas urbanas densamente pobladas suele abrir discusiones sobre sus efectos en la calidad de vida, el ambiente y la seguridad.
Por ahora, el proyecto podrá avanzar, aunque deberá cumplir con una serie de condiciones orientadas a reducir sus impactos.