La Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, María Rosa Muiños, encabezó una visita al Hogar Madre Teresa, donde funciona un dispositivo de atención del organismo.
Este espacio trabaja de manera articulada con los Hogares de Cristo para fortalecer la presencia de la Defensoría en el barrio y garantizar la defensa de los derechos de las y los vecinos.
Durante la recorrida, de la que participó el padre Lorenzo “Toto” de Vedia, se supervisó el funcionamiento de las oficinas de atención dentro del Hogar. Allí, la institución brinda asistencia técnica al público y asesoramiento integral en áreas sensibles como salud y familia, además de desarrollar instancias de capacitación.
“Nuestra misión es que la Defensoría no sea un edificio lejano, sino una herramienta concreta en el corazón del barrio”, destacó Muiños durante el intercambio con el padre “Toto”. En ese sentido, subrayó que las mejoras realizadas y la futura ampliación permitirán ofrecer una atención más digna y con mayor privacidad para las familias.
El trabajo conjunto entre ambas instituciones se enmarca en el convenio de cooperación firmado en diciembre de 2025 entre la Defensoría y la Casa Social. En los primeros meses del año, se llevaron adelante tareas de puesta en valor del edificio con el objetivo de mejorar las condiciones de habitabilidad y atención.
Entre las obras realizadas se destacan la impermeabilización de techos, la instalación de un nuevo sistema de desagües para evitar la acumulación de agua en el patio interno y la colocación de un tanque de agua con su correspondiente red, garantizando así el suministro básico para el funcionamiento diario. También se concretaron diversas mejoras internas orientadas a optimizar el uso del espacio.
Otro de los ejes centrales de la visita fue la presentación de los planos para la futura ampliación de la sede. El proyecto apunta a fortalecer el trabajo social y educativo, y a brindar una atención técnica y humana más adecuada para las y los vecinos.