El próximo lunes comenzarán las clases en las escuelas secundarias de la Ciudad de Buenos Aires y, en ese marco, el Ministerio de Educación dispuso un refuerzo de controles vinculados al denominado Último Primer Día (UPD), una práctica extendida entre estudiantes de último año. La medida establece que quienes se presenten en condiciones inapropiadas no podrán permanecer en los establecimientos y recibirán una falta.
La resolución busca garantizar un inicio de clases en condiciones adecuadas y promover celebraciones responsables, aun cuando el UPD no forma parte de la agenda escolar. En concreto, no podrán permanecer en la escuela aquellos alumnos que evidencien intoxicación alcohólica o estén bajo los efectos de sustancias psicoactivas, presenten comportamientos agresivos o disruptivos, posean alcohol u objetos peligrosos, o no cumplan con condiciones básicas de higiene y vestimenta acordes al ámbito educativo.
Frente a estos casos, las autoridades escolares deberán resguardar al estudiante en un espacio seguro bajo supervisión adulta, comunicarse con la familia para su retiro y dejar constancia de lo ocurrido mediante un acta. Si se detectan signos de riesgo para la salud, se deberá solicitar la intervención del SAME u otro servicio de emergencias.
La iniciativa se enmarca en la campaña “El último primer día empieza en la escuela”, que apunta a desalentar los excesos asociados a esta celebración. El UPD se consolidó en los últimos años como un ritual que incluye reuniones nocturnas sin descanso y consumo elevado de alcohol, lo que impacta tanto en la seguridad de los estudiantes como en el desarrollo de la jornada escolar.
“Hay maneras más lindas y saludables de celebrar el último primer día. Que sea un día de reencuentro y alegría para todos”, expresó la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, quien remarcó la importancia del compromiso conjunto entre estudiantes, familias y escuelas.
Antes de su publicación oficial, la medida fue comunicada a equipos directivos y familias, y se solicitó reforzar el diálogo con los adultos responsables para promover celebraciones cuidadas. Además, se alienta a las escuelas a organizar propuestas especiales dentro de los establecimientos, con actividades recreativas, música y espacios de encuentro para los alumnos del último año.