El gobierno porteño dio detalles de la 158 edición de los Carnavales con cambios en su formato y organización.Este año los festejos se desarrollarán con menos días de actividad, franjas horarias más acotadas y una reducción significativa de los cortes de calles, en el marco de la política oficial orientada a ordenar la convivencia en el espacio público sin resignar la tradición cultural de las murgas.
Según lo anunciado, el cierre del Carnaval volverá a realizarse en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, en el sur de la Ciudad, que por segundo año consecutivo será el escenario de la gran fiesta final. Al igual que en 2025, el evento reunirá a murgas barriales y a referentes de la música popular en dos noches de desfile y espectáculos, en un predio amplio y con mejores condiciones de acceso y seguridad.
En términos generales, el calendario de este año contempla un total de 10 días de festejo, con inicio el sábado 7 y una concentración de actividades durante el fin de semana largo de Carnaval. A diferencia de ediciones anteriores, se estableció una nueva franja horaria: los corsos comenzarán más temprano y finalizarán una hora antes los sábados y domingos. De este modo, se deja atrás el esquema de 2025, cuando algunas celebraciones se extendían hasta las 2 de la madrugada.
Uno de los principales cambios anunciados es la reducción de los cortes de tránsito. Las interrupciones en avenidas principales pasarán de 10 en 2025 a 4 en esta edición, lo que representa una baja del 60 %. Además, parte de la programación se trasladará a espacios cerrados, como clubes de barrio y polideportivos, con el objetivo de disminuir el impacto sobre la circulación y la vida cotidiana de los vecinos.
En cuanto a la distribución territorial, este año habrá 19 corsos en toda la Ciudad, que se desarrollarán tanto en calles como en plazas y polideportivos. La cifra contrasta con los 32 corsos que se realizaron en 2023. Asimismo, se estableció un límite de hasta cuatro corsos simultáneos en la vía pública, frente a los 20 que llegaron a coincidir en años anteriores.
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que estas modificaciones forman parte de un proceso de reestructuración del Carnaval que se viene implementando desde hace tres años. En ese sentido, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, ha sostenido que el ordenamiento del espacio público es una de las prioridades de su gestión. El nuevo esquema, aseguraron, es el resultado de un trabajo de diálogo con la Comisión de Carnaval y las agrupaciones murgueras.
Con esta organización, el Gobierno busca compatibilizar la continuidad de una de las expresiones culturales más tradicionales de la Ciudad con la necesidad de mejorar la movilidad y la convivencia urbana. La grilla completa de corsos y murgas, junto con la programación detallada de cada jornada, fue difundida oficialmente para que vecinos y vecinas puedan planificar su participación en los festejos.