Los legisladores porteños aprobaron un pedido de informes al Ejecutivo de la Ciudad en torno a la casona del barrio
de Flores donde funcionaba un taller textil clandestino que se incendió el
domingo 27 de abril y causó la muerte de dos niños que estaban en el sótano del
inmueble y quedaron atrapados entre las llamas.
El proyecto sancionado por unanimidad durante la sesión ordinaria el Parlamento refiere a si existían
denuncias, si se realizaron inspecciones, eventuales aspectos de habilitación y
acciones administrativas realizadas por el Gobierno de la Ciudad al inmueble
de Paéz 2796.
Durante el debate, la oposición argumentó que la existencia
de talleres clandestinos en la Ciudad y en particular en Flores fue denunciada
por vecinos y organizaciones no gubernamentales que abordan la problemática de
la trata de personas, así como por parte de la Procuraduría de Trata y
Explotación de Personas, que entiende en estos casos.
"Cuando se trata de talleres textiles, sugestivamente
fallan todos los controles; y eso no sucede por casualidad o por equivocación,
sino que es el resultado de una política de vaciamiento", dijo la diputada
kirchnerista Claudia Neira.