Tras una investigación de la Policía
Metropolitana, fue clausurado en Mataderos un taller textil
clandestino, que además era utilizado para el narcotráfico.
Fueron
detenidas cuatro personas y se secuestró cocaína de máxima pureza
distribuida en 200 cápsulas, 21 “piedras” y dos bolsas, además
de precursores químicos.
Por orden del Juzgado Nacional en lo
Criminal y Correccional Federal 7, a cargo de Sebastián Casanello,
el Área de Delitos y Sumarios de la Policía Metropolitana llevó a
cabo una investigación para establecer si en un domicilio de la
calle Cosquín al 4100, barrio de Mataderos, funcionaba un taller
textil clandestino que incurría en el delito de trata de personas.
Luego de un mes de tareas
investigativas, las brigadas pudieron establecer que se trataba de un
taller de confección de pantalones de jean, que desarrollaba su
actividad por empleados en condiciones precarias de trabajo, con
jornadas continuadas de 6 de la mañana a 11 de la noche. Asimismo se
detectó gente que entraba y salía fuera de esos horarios, y que el
local permanecía custodiado por al menos dos personas.
Por orden judicial, el lugar fue
allanado por personal policial, que comprobó la existencia de un
taller textil clandestino, así como hallaron drogas, precursores
químicos y otros elementos que a las claras indican que ahí mismo
también funcionaba una organización dedicada al narcotráfico, que
usaba el lugar para almacenar y preparar cápsulas de droga que luego
eran distribuida mediante las comúnmente llamadas “mulas”.
Al momento del allanamiento se
encontraban en el lugar dos mujeres y dos hombres de nacionalidad
boliviana, que fueron detenidos e imputados por narcotráfico, trata
de personas y falsificación de documentos públicos.
Se trataría de dos parejas, una de
ellas a cargo y domiciliada en el taller, mientras que la justicia
intentará determinar si la otra era parte de la organización o
estaba siendo reclutada para traficar capsulas de droga mediante la
modalidad de “mula”.