La huelga de los gremios del transporte paraliza hoy a la
región metropolitana, puesto que no funcionan los trenes, colectivos y se
discontinuaron los servicios de combis que unen al Conurbano bonaerense con la
ciudad de Buenos Aires, según pudo constatar regionmetro.com.
La hora pico de ingreso laboral mostró un panorama desértico
en las estaciones ferroviarias porteñas de Retiro, Constitución y Once, a donde
habitualmente llegan cientos de miles de personas desde el norte, el sur y el
oeste del GB a la Capital para trabajar y estudiar.
Además de los trenes, no hubo subtes, colectivos, vuelos de
cabotaje ni internacionales, peajes, recolección de basura, atención al público
en los bancos y tampoco en las estaciones de servicio, y organizaciones
sindicales de izquierda realizaron piquetes en los principales accesos a la
Ciudad.
El secretario general de la UTA, Roberto Fernández, dijo en
este marco que el Gobierno "se mofa" de los trabajadores. El jefe de
los colectiveros pidió que la presidenta Cristina Kirchner reciba al sector,
aunque reflexionó que si el movimiento obrero estuviera unido, las
negociaciones serían diferentes.
"El impacto es completo", dijo el sindicalista al
analizar los efectos de la huelga y sostuvo: "No me gusta evaluar. Hemos
perdido todos. Este día se pierde, el país pierde mucho y los trabajadores
perdemos mucho". Fernández rechazó
que existan motivaciones netamente políticas para haber impulsado la protesta y
agregó que la principal preocupación de los jefes gremiales es "el bolsillo"
y las condiciones de trabajo de sus "compañeros".
El tributo, que es progresivo según el nivel salarial,
afecta a aproximadamente 1 millón de trabajadores sobre una fuerza laboral de
11 millones de asalariados y se aplica sobre los sueldos que superaban los
15.000 pesos en diciembre de 2013. "Si estuviéramos todos unidos con una
sola CGT podríamos negociar de otra manera con el Gobierno. Vamos a tener que
buscar urgente la unidad del movimiento obrero”, dijo el jefe de los
colectiveros.