Una brigada del área de Investigaciones de la Policía Metropolitana de la Comuna 12 que realizaba patrullajes de prevención en la zona de Saavedra detuvo a dos
delincuentes que estaban prófugos de la justicia.
Uno de ellos formaba parte de
la conocida “banda de los patovicas” desbaratada en 2004 por cometer delitos
caratulados como “secuestros extorsivos”.
Los efectivos policiales observaron sobre la calle Donado, metros antes de
su intersección con Dehesa, el desplazamiento de un vehículo marca VW modelo
Polo que circulaba a baja velocidad y de forma zigzagueante.
Por este motivo, intentaron mediante señales con las balizas y sirenas que
detenga su marcha, pero emprendieron la fuga a alta velocidad. Luego de un
operativo cerrojo, los delincuentes fueron cercados -a las pocas cuadras- en la
calle Pico 4500; el conductor intentó continuar su fuga a pie y por los techos
de las casas de la zona, pero fue detenido. Al mismo tiempo, otro grupo de
oficiales redujeron a una mujer que se encontraba en el asiento de acompañante.
Durante el procedimiento, se realizó una pesquisa del vehículo donde se
encontró un arma de fuego calibre 38 con seis cartuchos en su interior, además
de gran cantidad de cocaína.
Ante la consulta de antecedentes penales de ambos delincuentes, se
determinó que el hombre fue condenado el 27 de septiembre de 2004 por el
Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 a la pena de 16 años y seis meses de prisión
por los delitos de “secuestro
extorsivo agravado por la obtención de rescate, lesiones leves y graves
agravadas, falsificación de documentos públicos dedicados a acreditar la
identidad de las personas, en concurso real entre sí y atentado y resistencia a
la autoridad calificado”. Además, para
referenciar la peligrosidad del delincuente cabe destacar que, en ocasión
de los hechos que se le imputaron, había mutilado a las víctimas cortándole los
dedos de la mano para enviárselos a los familiares.