Diputados porteños de distintas fuerzas de oposición salieron a
cuestionar en bloque la autorización que otorgó el jefe de Gobierno, Mauricio
Macri, para que las empresas de grúas aumenten un 29% la tarifa de acarreo de
los automóviles que se encuentran mal estacionados, desde el próximo lunes.
Por caso, la diputada Claudia Neira, del Frente para la Victoria, manifestó
que "Macri le garantiza el negocio a las empresas Dakota y BDR que brindan
el servicio de acarreo de automóviles mal estacionados, mediante una concesión
vencida y ridícula en términos
económicos para la Ciudad".
La legisladora kirchnerista explicó que "no sólo el canon de
$55.000 que pagan las empresas a la Ciudad es un absurdo. sino que un informe
del auditor Eduardo Epsteyn puso de manifiesto que la Ciudad le transfiere
sumas millonarias a las empresas para el "alquiler de camiones".
"Macri ha recibido el 2015 con otro tarifazo confiscatorio".
Así caracterizó Marcelo Ramal, legislador del FIT, al aumento dispuesto para
las empresas de grúas en la Ciudad. "Esta medida beneficiará a dos
empresas que se hicieron de este negocio en los tiempos de Grosso, y que
trabajan hoy con su licitación vencida", continuó Ramal.
"Los privatizadores de la grúa no sólo se benefician con el aumento
de tarifas. Además, el Estado porteño acaba de cederles el 20% de las nuevas cocheras que se
construyen junto a la facultad de Derecho, y subsidios especiales para el
alquiler de camiones", agregó.
Por su parte, el vicepresidente tercero de la Legislatura porteña,
Maximiliano Ferraro, (CC ARI UNEN) afirmó que “es inadmisible que se habilite
un nuevo aumento a empresas que tienen sus contratos vencidos desde 2001 y
funcionan de manera monopólica, irregular y sospechosa”.
“Exigimos a Mauricio Macri que espere a que termine el nuevo proceso de
licitación para estacionamiento medido y acarreo que está en marcha en la
Ciudad y que fue votado por el Pro y el kirchnerismo”, sostuvo Ferraro y agregó
que “desde la Ciudad no debiéramos seguir garantizándoles ganancias millonarias
a estas empresas”.
Ante la suba del acarreo, el diputado Alejandro Bodart (MST-Nueva
Izquierda) -autor de un proyecto para estatizar el servicio- afirmó: "Hay
que terminar con este curro privado, heredado de Carlos Menem y su tocayo
Grosso. Con unos 14.000 autos acarreados al mes, en menos de 9 horas las dos
empresas recuperan el irrisorio canon de 100 mil pesos que le pagan a la Ciudad.
En estos 7 años el costo subió un 630 por ciento. Ante semejante estafa,
propongo reestatizar el servicio.”
Sobre el aumento previsto para los parquímetros. Bodart -que ya se
inscribió para la audiencia pública del 3 de febrero- agregó: “Este otro tarifazo
sólo busca un fin recaudatorio. En vez de ocupar media ciudad con parquímetros
privados, la única solución real para desalentar el uso del automóvil privado
es ampliar sustancialmente la red de subtes y mejorar todo el transporte
público".