“Mañana en 50
esquinas porteñas vamos a poner mesas de consulta para que se escuche la voz de
la gente sobre nuestras propuestas para terminar con todos los privilegios
políticos: equiparar sus sueldos a los de una directora de jornada completa y
que sea obligatorio que se atiendan en hospitales públicos y manden sus hijos a
la escuela pública”, anunció el diputado Alejandro Bodart.
La movida surge tras la negativa de los diputados
porteños de aprobar un proyecto presentado por los bloques del MST-Nueva
Izquierda y Bien Común, que planteaba una igualdad entre sus salarios y los de
empleados de educación y salud públicos.
“Como lo mostraron en la votación del jueves, el
PRO, el FpV y UNEN coinciden en mantenerse como una ‘clase política’ alejada de
las necesidades que vive el pueblo trabajador. Su rechazo a mi proyecto me
reafirma en la necesidad de terminar con los privilegios de esa verdadera casta
gobernante”, aseguró.