La Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) dispuso la clausura judicial de un domicilio donde se había montado un centro ilegal de castraciones de animales domésticos, en la calle Tres Arroyos al 1200 esquina Paysandu en el Barrio de Caballito.
El Fiscal Matías Michienzi recibió la denuncia efectuada por el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios, que alertaban por el funcionamiento de un grupo organizado de nombre ONG LOVE ANIMALS (OLA) que se desenvolvía en forma ilegal por la web. El grupo promocionaba castraciones en distintos puntos de la Ciudad, sin contar con la habilitación respecto de los espacios físicos donde se hacían las prácticas veterinarias de castración o esterilización de los animales.
Además, los procedimientos eran llevados a cabo por personas que no contaban con el título profesional habilitante, y también generaban residuos patógenos provenientes de productos utilizados en las prácticas que eran arrojados a la vía pública.
El Dr. Michienzi, fiscal a cargo de la investigación penal preparatoria, dio cuenta de la complejidad de las tareas que fueron delegadas en la División Delitos Contra La Salud y Seguridad de Las Personas y Ciber patrullaje de la Policía de La Ciudad, por cuanto los integrantes de la organización investigadas, algunos ya imputados por una causa de hace un mes atrás de un centro clandestino en Boedo, llevaban a cabo todo tipo de artilugios para la captación de personas para atraerlos a estos centros ilegales con sus mascotas, a los que le cobran una suma cercana a los mil pesos ($1.000).
Estas maniobras, de acuerdo con el fiscal Michienzi, están orientadas a ocultar las identidades de los integrantes de la ONG LOVE ANIMALS, como así también su sede y centro de operaciones, utilizando distintos sitios que se consiguen en principio ocultando las finalidades ilícitas para los cuales se los destina, y esos alquileres son temporarios y sin ningún tipo de contrarregistro. Ello así se pudo establecer en el avance de las tareas de investigación del personal policial y las llevadas a cabo por la UFEMA.
A su vez, se fue identificando a cada una de las personas que egresaban del lugar, inclusive tres mujeres que en su poder intentaban retirar de la escena del crimen distintos elementos vinculados con las maniobras ilícitas investigadas, como por ejemplo, material e insumos quirúrgicos, y medicamentos de alta potencialidad de venta exclusiva bajo receta médica. Al ser identificadas, se comprobó que ninguna de ellas resultaba ser médicas veterinarias.
Ante dicho cuadro, el fiscal Michienzi dispuso la clausura preventiva del inmueble, y dio intervención al juez de turno Marcelo Bartumeu Romero, a cargo del Juzgado Penal Contravencional y de Faltas n°11 de la CABA, quien en el día de la fecha dispuso el allanamiento del domicilio.