En el marco de la Maratón Literaria organizada por el Ministerio de Cultura de la Ciudad, se celebró en Avenida Sarmiento entre Avenida Santa Fe y Colombia, el Homenaje a María Elena Walsh.
Allí durante toda la jornada de 12 a 20, más de 30 mil vecinos lograron conectarse, recordar y descubrir a este ícono de la literatura nacional a través de las muestras y actividades que se desarrollaron dentro de la monumental e inmersiva instalación artística llamada “Arquitecturas Murmurantes” creada por el curador y diseñador Daniel Fischer.
La instalación de 100 metros que consistió en las iniciales de María Elena Walsh propuso un recorrido por los diversos planos de la vida y obra de la autora argentina. Un lugar para perderse entre sus canciones y poemas, recorrer su legado mediante muestras, conciertos, lecturas, talleres, juegos y actividades para toda la familia.
En el espacio “e” los visitantes se encontraron con la muestra María Elena Walsh por Sara Facio, un paseo fotográfico por su biografía, desde el living de la casa de Ramos Mejía hasta la Buenos Aires del siglo XXI.
“Este homenaje me llena de placer. Primero porque vuelvo a leer lo que ella escribió y siento que el tiempo no pasó. Que ella se adelantó a su época. Ahora hay una vigencia total del feminismo. Además, fue una revolucionaria también en lo que respecta a la literatura infantil, enriqueciéndola enormemente. Ella abrió mucho el camino”, comentó Facio.
Por su parte el ministro de cultura porteño, Enrique Avogadro, aseguró: “Es un orgullo para nosotros celebrar este homenaje a María Elena Walsh. Sobre todo, porque lo hacemos en el espacio público y con los vecinos como protagonistas. La instalación de Daniel Fischer es un homenaje muy actual por la propuesta artística en sí que te permite interactuar con las muestras y actividades. Y también, porque el legado de esta gran artista está más vivo que nunca, tanto por su vínculo con los niños como por su manifiesto feminista”.
En el espacio “#” se llevó a cabo Juguemos en el Mundo, un viaje por las aventuras artísticas de María Elena Walsh en formato de novela gráfica contado con sus propias e inspiradoras palabras. Una travesía entre escándalos de sol en el norte, noches en cabarets de París, desventuras en el país jardín de infantes, monos lisos, elefantes que se pierden en el cielo y una hechicera que reveló las penumbras de nuestro sentido común y creó mundos de palabras y canciones que iluminan nuestras vidas.
El espacio “W” albergó conciertos de folcloristas, artistas pop y cantantes urbanos que repasaron las canciones de María Elena Walsh.