La Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) ordenó la clausura de dos depósitos de grandes dimensiones que abastecían a supermercados en la Ciudad, y dispuso el secuestro para su destrucción de aproximadamente treinta (30) toneladas de mercaderías comestibles y sustancias alimenticias que no se encontraban aptas para el consumo humano.
Los depósitos estaban situados en la calle 14 de Julio al 700 en el barrio de Villa Urquiza, y en la calle Florentino Ameghino al 1500 del barrio de Caballito. Los procedimientos fueron llevados a cabo por la División Delitos Contra La Salud de la Policía de la Ciudad, a quien el Fiscal Blas Matias Michienzi le delego todas las tareas de investigación, luego de recibir una denuncia de un empresario del rubro gastronómico que dio cuenta de la existencia de mercaderías depositadas en mal estado.
Debido a la proliferación de roedores de grandes dimensiones, las órdenes de allanamiento debieron ser prorrogadas y ampliadas para ser ejecutadas en cinco días consecutivos y poder eliminar a los roedores, y cubrir las medidas de seguridad hacia las fincas linderas, y las condiciones para el trabajo de los inspectores del GCBA. Luego, se procedió al retiro de la totalidad de las mercaderías, en el primero de los depósitos aproximadamente 18 toneladas, y en segundo 11 toneladas y media.
Las Direcciones Generales de Higiene y Seguridad Alimentaria (DGHySA) y de Fiscalización y Control (DGFyC) procedieron a retirar y destruir las mercaderías, y clausuraron administrativamente ambos establecimientos.
El fiscal Michienzi destaco que “la intervención del área de bromatología, infectología y epidemiologia del Ministerio de Salud fue muy importante, realizando los controles pertinentes, descartando cualquier tipo de propagación de enfermedades zoonóticos como el hanta virus que transmiten los roedores, máxime en esta época por los hechos recientes en el sur del país”.