La
actual ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, visitó las obras de la
sede de la futura cartera educativa en la Villa 31 de Retiro junto al jefe de
Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.
La
recorrida se dio como cierre de una semana en la cual la funcionaria fue
duramente cuestionada por las comunidades educativas tras decidir de manera
intempestiva el cierre de una veintena de escuelas nocturnas.
Las
críticas le llegaron a Acuña también de la prensa, desde donde varios
periodistas especializados en educación rechazaron de plano la polémica resolución
firmada por la ministra.
Y
algo similar ocurrió en la Legislatura porteña, donde meses atrás el bloque de
Vamos Juntos, con el diputado Maximiliano Ferraro, respaldaron la ley que dio creación
a la Universidad Docente, pero en esta oportunidad se mostraron en desacuerdo
con la orden ministerial.
“Acuña
va a tener que abrir el diálogo con las comunidades educativas”, dijo un diputado
del oficialismo que señaló que durante el receso de verano será difícil que
exista un pronunciamiento oficial de la bancada de Vamos Juntos al respecto
para evitar roces con el Ejecutivo.
Con
este nuevo foco de polémica que tiene a Acuña como protagonista, se complica la
chance de convertirse en la compañera de fórmula de Larreta en el 2019, cuando
el alcalde vaya en búsqueda de su re elección.