En el marco de la Jornada de Delitos contra la
administración pública que se llevó a cabo en la Fiscalía de la Ciudad, el
titular del Ministerio Público Fiscal, Martín Ocampo y el juez Federal Ariel Lijo coincidieron en que la Justicia de Buenos Aires debe ser la encargada de
juzgar a los funcionarios locales acusados de corrupción.
Ocampo explicó
que el Poder Legislativo Nacional ya aprobó la transferencia de un nuevo
conjunto de delitos penales a la Justicia de la Ciudad, entre los que se
encuentran los relacionados con posibles casos de corrupción por parte de
funcionarios porteños.
“Si bien falta el visto bueno de la Legislatura porteña
para que se hagan efectiva la transferencia, es importante para el desarrollo
de la comunidad estar preparados para combatir la corrupción”, afirmó. Y dijo que eso permitirá a la Justicia porteña “vigilar a los que administran
los recursos de los vecinos”.
Por su parte, Lijo acotó que “la Ciudad tiene un esquema jurídico para que
la gente confíe en el sistema”, y que en este sentido “es importante que el
Estado Federal entienda que la ciudad de Buenos Aires tiene autonomía”.
“Lo normal se ha transformado en extraordinario, y muchas
veces se celebra el accionar de un funcionario judicial que simplemente está
haciendo su trabajo”, reflexionó Lijo. Finalmente, Ocampo concluyó que “la
tarea de investigar es importante porque no solo se necesitan conocimientos
sino compromiso, voluntad y valentía”.