"La necesidad de dar más seguridad a las mujeres no es solo una cuestión de Estado. Es fundamentalmente necesario un cambio cultural de parte de los hombres” afirmó el Defensor del Pueblo, Alejandro Amor, en sus palabras de apertura del Primer Conversatorio Regional Seguridad y Género.
Además, aseguró que la situación de violencia contra las mujeres se da no sólo en las ciudades sino en el conjunto de la sociedad: “Hay localidades y zonas de la Argentina donde esto está mucho más arraigado. Tenemos que aprender a respetarnos y a tratarnos de igual a igual. La seguridad es también una cuestión cultural. En la medida que no cambiemos este modelo, seguirá habiendo violencia a pesar de los esfuerzos del Estado por construir ciudades más seguras. Trabajamos para garantizar la igualdad en el acceso a todos los derechos”.
Por su parte, el Defensor Adjunto del Pueblo, Gabriel Fuks, celebró la colaboración sistemática que el organismo lleva adelante con Naciones Unidas, a la vez que reivindicó el debate y posterior sanción de la Ley 5742 contra el acoso en espacios públicos, al cual definió como “un problema de seguridad ciudadana y urbana”. Por último, se mostró optimista con respecto al “aporte regional para potenciar el debate” de la jornada.
Jessica Braver (oficial de Coordinación de las Naciones Unidas en la Oficina del Coordinador Residente en Argentina) se refirió a continuación a la Agenda 2030 y sus objetivos específicos, en particular los vinculados a la igualdad de género y a las ciudades y comunidades sostenibles: “No es posible el desarrollo sostenible, sin goce efectivo de derechos”, sostuvo.
El encuentro contó asimismo con una conferencia a cargo de Ana Falú (Directora de CISCSA), quien indicó que “la violencia es un flagelo, una pandemia. Es un tema de preocupación social, de salud y política pública. Es emocionante ver como se ha instalado en el mundo y en la región el tema de la violencia contra las mujeres. Hemos ampliado nuestra agenda de derechos”.