La llama olímpica es encendida por medio de rayos solares en Olimpia, ciudad griega donde en el pasado remoto se celebraron los Juegos Olímpicos antiguos.
Luego de eso, la antorcha inició su recorrido hasta el encendido definitivo en la ciudad sede de los Juegos Olímpicos. En Buenos Aires fue recibida por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, por el vicejefe, Diego Santilli y por el presidente del Comité Olímpico Argentino, Gerardo Werthein.
Una vez en suelo argentino la Antorcha comenzó un recorrido por todo el país para llevar su mensaje a todos los rincones de la Argentina.
Pero previamente la Llama visitó cinco clubes de la Ciudad: Comunicaciones, Boca, Manuel Belgrano, River y Pedro Echagüe, en ese orden.
En Comunicaciones, el encargado de llevar la Antorcha fue el remero olímpico Ariel Suárez, quien interactuó con los chicos y chicas del básquet, de fútbol y de Gimnasia Artística, quienes realizaron una maravillosa muestra.
Luego fue el turno de Boca, donde el judoca, Héctor Campos, medallista en los Juegos Panamericanos 2015, llevó la Antorcha. Al día siguiente el Club Manuel Belgrano fue el anfitrión de la Llama, que la transportaron el ex Puma Patricio Albacete y la Gimnasta Olímpica Romina Plataroti.
Ya sobre el fin de semana, River armó la fiesta que comenzó con una gran demostración de las niñas de Gimnasia Rítmica. Esta fue la antesala para la aparición de deportistas olímpicos y paralímpicos de altísimo nivel que transportaron la Antorcha.
El último club fue el Club Pedro Echagüe, donde el actual jugador de la Selección Argentina de Básquet, Nicolás Laprovitola, llevó la Antorcha y además dio una Clínica para los niños que juegan al básquet en esa institución.