Un grupo de ocho diputados porteños viajó a una gira por
Francia y España, invitados por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de
la Ciudad, que los llevará a visitar plantas de tratamientos de residuos
urbanos que contemplan la incineración de los desechos, algo que está prohibido
por ley en la Capital Federal.
La comitiva está integrada por los legisladores Paula Oliveto
Lago, Gabriela Seijo, María Eugenia Estenssoro, Gabriel Fuks, Jorge Aragón, Javier Gentilini, Agustín
Forchieri y Enzo Pagani, quienes recorrerán las ciudades españolas de Lille,
Madrid y Valencia, y la capital francesa. Todo estará costeado por el
Ministerio que conduce Edgardo Cenzón, que también es de la partida, junto a
los funcionarios Juan Carlos Villalonga, actual presidente de la Agencia de
Protección Ambiental y ex de Greenpeace; Thierry Decoud, director General de
Tratamiento y Nuevas Tecnologías, y Alejandra Acosta, gerente de Nuevas
Tecnologías.
El objetivo de la travesía es conocer las plantas de
tratamiento de residuos que utilizan la
tecnología MBT, la cual combina la clasificación y proceso mecánico, con el
tratamiento biológico. La meta principal es reducir la cantidad de residuos que
se disponen en el Relleno Sanitario, por medio de la recuperación de materiales
reciclables y la estabilización de los biodegradables
No obstante, también trascendió que verán plantas de
incineración, conocidas como “de valorización energética” en la que existe una incineración
controlada a una temperatura mínima de 850°C durante al menos dos segundos de
la fracción resto de residuos urbanos y asimilables a urbanos.
El calor generado en este proceso de combustión es
aprovechado en una turbina de vapor ajena al horno para producir electricidad. Tras la
combustión, los residuos reducen aproximadamente su volumen un 90% y su peso,
un 75%. Las cenizas volantes, las escorias y los gases generados durante el
proceso reciben el tratamiento más adecuado.
Este sistema está prohibido dentro de la Ciudad de Buenos
Aires por la ley de Basura Cero, que en su artículo séptimo impide “la
combustión, en cualquiera de sus formas, de residuos sólidos urbanos con o sin
recuperación de energía”.