Ante
la renovación de la Plaza de Mayo, iniciada en noviembre de 2017 por el
Gobierno de la Ciudad, la asociación Basta de Demoler presentó una acción de
amparo ante la Justicia señalando el evidente incumplimiento de la legislación
vigente y reclamando que el proyecto respete el valor arquitectónico y
paisajístico.
La
ONG -defensora del patrimonio arquitectónico y urbano de la Ciudad- denunció
que las obras de remodelación de la Plaza de Mayo “no cumplen con los
requisitos de la ley porteña que protege los espacios históricos”. Además,
advierte sobre los posibles efectos dañinos para el patrimonio nacional y de la
ciudad que se encuentran en riesgo.
La
remodelación de la plaza, declarada en 1942 Lugar Histórico Nacional, incluye
la ampliación de la superficie – que conlleva la modificación de los desagües,
pendientes y solados, tanto secos como absorbentes - sustitución de los pisos
de mosaico, forestación y reemplazo de cordones de granito por cordones
cemento, entre otras propuestas que incumplen la ley actual. Respecto al último
punto, el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Eduardo Macchiavelli,
ha declarado públicamente que se mantendrán los cordones originales de granito.
Según
expertos consultados por Basta de Demoler, y la documentación publicada, la
plaza solo fue más ancha de lo que es hoy durante el período colonial cuando
estaba dividida por la Recova lo que limitaba el ancho de las calles
circundantes. El ingeniero Buschiazzo y el Intendente Alvear decidieron sus
actuales dimensiones en 1882, para lo que se decidió demoler la Recova, sin que
su perímetro fuera modificado desde entonces.
“Los
trabajos en curso deben asegurar que el rescate patrimonial de este espacio
visiblemente degradado, sean efectivamente de conservación. Todo lo que excede
la preservación se convierte en modificación y requiere de una ley específica
según el Código de Planeamiento Urbano, lo que no ocurre en este caso”, señaló
María Carmen Arias Usandivaras, presidenta de Basta de Demoler.