Una causa por el secuestro de un juez
del Conurbano y de su hijo, que se investiga en los tribunales federales
de Morón, provoca agitación política y causa preocupación en
altos niveles del Gobierno y del oficialismo kirchnerista.
Uno de los detenidos por el hecho,
Gabriel “Pitu” Peralta, fue reconocido por el juez Diego Bonanno
-que integra el Tribunal Oral Criminal de Morón- como uno de los
integrantes de la banda que lo tomó de rehén junto a su hijo a
principios de agosto.
Según trascendió, el elemento
político es que Peralta es el encargado de pintadas y colocación de
carteles en el municipio de Hurlingham en favor del secretario
administrativo del Senado de la Nación, “Juanchi” Zabaleta, que
se postula para la intendencia del distrito.
En agosto pasado, el juez y su hijo
fueron interceptados en la localidad de Castelar por los
delincuentes. La causa, que se investiga como un secuestro por haber
mediado una captura y una extorsión, quedó a cargo del fiscal
Federal 2 de Morón, Leonel Gómez Barbella y del juez Federal de
Morón 1, Juan Pablo Salas.
El “publicista callejero” de
Zabaleta estaría sumamente comprometido no sólo por el
reconocimiento hecho por el juez secuestrado, sino también por
filmaciones surgidas de las cámaras de seguridad que lo muestran en
compañía de los primeros detenidos durante las investigaciones y
que forman parte de la banda de secuestradores que venía operando en
la zona oeste del Conurbano.