El
Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad sumó más de once mil
metros cuadrados de arte en murales, fachadas y medianeras del barrio de La
Boca, durante la realización de las dos ediciones del Festival de Arte en el
Espacio Público “Color Ba”.
“A
través de este tipo de actividades queremos posicionar a la Ciudad como líder
de la región en materia de intervenciones artísticas en el espacio público,
generando un circuito de atractivo cultural y turístico, pero especialmente de
esparcimiento y disfrute. El arte urbano no sólo mejora las paredes y las
fachadas, sino que embellece la vida diaria de todos los vecinos del barrio”,
expresó Eduardo Macchiavelli, ministro de Ambiente y Espacio Público porteño.
Durante
su primera edición, en septiembre de 2016, artistas nacionales e
internacionales de gran prestigio dejaron su creatividad pintada en el entorno
de la Usina del Arte. En esa oportunidad, el Ministerio de Ambiente y Espacio
Público porteño cedió medianeras para ser intervenidas por los artistas dentro
del programa del Festival Ciudad Emergente.
Exponentes
de Argentina, Holanda, Inglaterra, Italia, Australia, Japón y España
intervinieron 30 fachadas, medianeras y muros de distintos edificios aledaños a
la Usina del Arte.
Durante
la segunda edición del Festival, que se realizó en marzo de 2017, participaron
los vecinos junto a artistas urbanos barriales, nacionales e internacionales.
En
total se intervinieron cerca de 4.000 m2 en el entorno Caminito, del Distrito
de las Artes. Las mega-obras de arte urbano se realizaron en 20 medianeras,
fachadas y muros del barrio La Boca.
Esta
edición de Color BA comenzó con talleres entre artistas y los vecinos del
barrio, generando la participación en el proceso de realización a
organizaciones barriales y artistas locales, y la apropiación de las obras por
parte de los vecinos.
Las
intervenciones cuentan la historia de Caminito y están inspiradas en temáticas
locales como el futbol, el puerto, el tango y la inmigración.
“Color
BA es sin dudas una propuesta novedosa donde los vecinos participan y opinan
para intervenir su barrio, guiando a muralistas consagrados de nuestra ciudad y
del mundo. Este año quisimos sumar un plus, invitamos a organizaciones barriales
y a artistas locales para que trabajen en conjunto en el diseño de los murales
de la zona. De esta forma no solo suman color y alegría al barrio, sino que
logramos que los vecinos afiancen su vínculo y cuiden la zona en la que viven”,
finalizó Macchiavelli.