El fiscal Martín Lapadú, a cargo de la Unidad de
Investigación de Casos Complejos de la
Unidad Fiscal Oeste de la Ciudad, obtuvo la clausura y bloqueo del sitio de
apuestas www.miljugadas1.com, por organizar y promover juegos de apuestas sin
contar con las autorizaciones correspondientes.
Además, el fiscal embargó los importes depositados en las
cuentas bancarias asociadas al sitio y se bloquearon las cuentas corrientes. A
su vez, requirió a las distintas empresas prestatarias de servicio de pago que
se abstengan de realizar cualquier actividad que permita o facilite a la página
web www.miljugadas1.com llevar a cabo transacciones y cargas a través de esos
sistemas.
La actuación del fiscal Lapadú tiene por objeto determinar
la responsabilidad de quienes se encuentren explotando el sitio
www.miljugadas1.com, sus directivos y representantes, por cuanto organizarían,
promoverían y ofrecerían juegos de azar de manera no oficial y sin contar con
las debidas autorizaciones por parte de la autoridad de aplicación de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
Estas conductas se enmarcan en el delito tipificado en el
artículo 301 bis del Código Penal, delito
recientemente sancionado por el Congreso Nacional que tiene pena de 3 (
tres) a 6 (seis ) años prisión , siendo en principio una conducta no
excarcelable.
“Seguimos en la línea comenzada a principio de año de
perseguir y sancionar a los responsables de las páginas Web que organizan y explotan juego ilegal en el
ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Embargamos las cuentas bancarias por donde
se operaba el dinero producido por las apuestas clandestinas y llamaremos a
declaración indagatoria a los directivos de la empresa que está detrás de estos
juegos de casino y apuestas deportivas sin autorización”, sostuvo el fiscal
Lapadú.
Y agregó: “Pero nos sigue llamando la atención que en estos
casos, al igual que en la causa contra UBER,
algunas empresas prestatarias del
servicio de internet no cumplan con la orden judicial de Bloqueo del sitio Web,
manifestando argumentos insólitos que
lejos de justificar su desobediencia los coloca sin duda en un escenario
de participación necesaria del delito de juego clandestino y evasión
tributaria”.