El hospital Garrahan desarrolló una
herramienta bioinformática aplicada al estudio de VIH en pediatría,
que permite por primera vez analizar, secuencias y mutaciones del ADN
del virus junto a los datos genéticos y todos los demás datos del
paciente, como ser la carga viral, el tipo de tratamiento aplicado y
los resultados de laboratorio.
Se trata de una creación del
Laboratorio de Biología Celular y Retrovirus del hospital, como
respuesta a una necesidad para avanzar en líneas de investigación
sobre VIH en niños.
La nueva herramienta se llama
SISGEN-VIH (Sistema Informático de Secuencias Genéticas), es la
primera plataforma bioinformática para el análisis conjunto de
datos clínicos y genéticos aplicada al ámbito hospitalario, y fue
desarrollada en conjunto con la Plataforma Bioinformática Argentina
(BIA) y con la colaboración de la dirección asociada de Docencia e
Investigación y la gerencia de Sistemas del hospital. El Garrahan
atiende, actualmente, a más de 300 niños y niñas con VIH.
El presidente del Consejo de
Administración del hospital, Marcelo Scopinaro, afirmó que "ser
pioneros en avances científicos y en el desarrollo de herramientas
innovadoras para el estudio de las enfermedades es una de las
misiones del Garrahan" y agregó: "por eso es tan
importante cuando la necesidad y la respuesta surgen de nuestro
equipo de profesionales".
"Nuestros pacientes pediátricos
con VIH tienen el virus desde nacimiento. Cada seis meses se realizan
el estudio de carga viral del virus y, según el resultado, muchas
veces es necesario hacer el estudio de resistencia, es decir la
secuenciación del ADN del virus para buscar las mutaciones y
combinación de esas mutaciones que lo hacen resistente al
tratamiento", explicó la bioquímica e investigadora de CONICET
Paula Aulicino, una de las desarrolladoras de la nueva plataforma.
El Sistema Informático de Secuencias
Genéticas para el estudio de la infección por VIH (SISGEN-VIH) se
está implementando en forma preliminar en el hospital y se espera
que en los próximos meses esté a punto para ser utilizado con todos
los pacientes con VIH.
Justamente, el problema para los
investigadores era el resultado del Estudio Molecular de Resistencia,
un test de laboratorio implementado en 2006 que permite identificar
mutaciones asociadas a resistencia a través de la secuenciación del
ADN del virus.
El resultado son unos 1200 caracteres
de la combinación de las cuatro bases del código genético
(A,C,T,G), que necesitan una interpretación diferente a cualquier
otro estudio de laboratorio. Y, antes de la plataforma, se guardaban
en un archivo de texto, no relacionados con los otros datos clínicos
del paciente.