Rosa Graciela Castagnola de Fernández Meijide,
símbolo de la lucha por los derechos humanos, recibió en la
Legislatura porteña el título honorífico de Ciudadana Ilustre de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, durante un emotivo acto del que participaron
importantes personalidades de la civilidad.
"Los derechos humanos no se agotan en los
setenta. Este es el momento de ampliar sus alcances y contenidos", aseveró
la flamante ciudadana ilustre tras recibir la distinción de manos de la
vicepresidente primera de la Legislatura, Carmen Polledo.
La agasajada también señaló que "la grieta más
profunda del momento, que debe atenderse con urgencia" es la provocada por
"un tercio de la población que vive por debajo de la línea de pobreza, sin
horizontes de esperanza, mientras a los otros dos tercios parece no interesarle".
Fernández Meijide hizo referencia a quienes reclaman
la reconciliación por los cruentos enfrentamientos de los años 70 y dijo al
respecto que "la justicia es el único camino a seguir".
Criticó la politización actual de varios dirigentes
u organismos de derechos humanos y repudió que "el 24 de marzo último hubo
expresiones violentas e intolerantes de quienes reivindicaban la lucha
armada". Al respecto, enfatizó que "el conocimiento de nuestra
historia debe servir para aprender qué camino es el mejor".
Ponderó "la voluntad en la búsqueda de los
consensos" como método "para lograr que crezca el número de
ciudadanos con derechos reales" y concluyó su alocución con una sentencia:
"Desde este presente, sin olvidar el pasado, debemos y tenemos que crear
para el futuro una sociedad más integrada y con plenos derechos".
Antes, había hecho un resumen histórico de la
tragedia argentina desde los años 50 para llegar al momento en que "todos
los males se concentraron en el golpe militar de 1976, que fue el paroxismo de
una violencia estatal desconocida hasta entonces". Recordó que, en
aquellos años, "a los pocos que enfrentábamos a la dictadura desde los
organismos de derechos humanos no nos unía una ideología, sino miles de
desgracias". Desde 1976 a 1983 "fueron siete años en que todos nos
transformamos en no ciudadanos", acotó.
Cecilia de la Torre (fallecida), Carmen Polledo y
Francisco Quintana, todos del PRO, fueron los legisladores que impulsaron el
proyecto, aprobado por el pleno del parlamento de la Ciudad.
Fernández Meijide, de 86 años, es bonaerense de
origen nacida en Avellaneda y afincada desde hace muchos años en la Capital Federal. Sufrió el secuestro y la
desaparición de su hijo por parte de fuerzas represivas; luego fue cofundadora
de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), integrante de la
Conadep como receptora de denuncias de desaparecidos.
Ganó bancas de diputada y senadora nacional,
presidió la Convención Estatuyente de lo que sería la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires y fue ministra de Desarrollo Social en la Presidencia de Fernando De la
Rúa. Políticamente integró los partidos Frepaso y Frente Grande; fue candidata
a gobernadora bonaerense y, antes, obtuvo un resonante triunfo electoral en esa
provincia encabezando la lista de candidatos a diputados de la Alianza
UCR-Frepaso, convirtiéndose en la política más importante de esos comicios de
1997.
Es autora de varios libros y artículos periodísticos
sobre la temática de los derechos humanos, materia en la que es considerada una
referente a nivel nacional e internacional.
El acto, realizado esta noche en el salón Dorado
Hipólito Yrigoyen de la Legislatura, contó con la presencia de destacadas
autoridades, políticos, gente de la cultura nacional, de la justicia, el
periodismo y una heterogénea y notoria cantidad ciudadanos de activa
participación cívica actual o pretérita.