En el marco de un juicio abreviado, la justicia
porteña condenó a tres encargados de locales de tatuajes ubicados en la galería
Bond Street, del barrio de Recoleta, a pagar un total de 15 mil pesos de multa
por arrojar sustancias insalubres a la vía pública y violar la clausura
impuesta en uno de los establecimientos.
El 9 de mayo, la jueza Susana Parada -titular del
juzgado 31 en lo Penal, Contravencional y de Faltas- condenó a dos encargados
del local de tatuajes denominado “Mother Fucker” y al encargado del local
denominado “Aleman Tattoo” en la Galería Bond Street -Avenida Santa Fe 1670-, a pagar una multa de cinco mil pesos ($
5.000) cada uno -de efectivo cumplimiento- con costas, por arrojar sustancias
insalubres en lugares de acceso público y, en el caso del comercio “Mother
Fucker”, por violar la posterior clausura del establecimiento.
Todo esto fue en el marco del juicio abreviado en la
causa “A., F. s/ art 1472:54 Colocar o arrojar sustancias insalubres o cosas
dañinas en lugares públicos – CC”.
Los hechos se remiten al pasado mes de marzo, cuando
durante una inspección del Departamento de Delitos Ambientales de la Policía
Federal Argentina de los locales comerciales del interior de la Galería Bond Street,
se hallaron “diferentes insumos relacionados con la actividad de tatuajes, como
ser gasas, apósitos, jeringas, guantes de látex, máquinas de afeitar
descartables, servilletas entintadas con restos hemáticos, todos previamente
usados”.
Tal infracción, prevista en el artículo 54 del
Código Contravencional, la magistrada condenó al responsable del local N° 26 y
al encargado de los locales N° 12 y N° 19 a una multa de cinco mil pesos cada
uno, de efectivo cumplimiento, “por arrojar y/o verter sustancias insalubres a
la vía pública que fueron generadas en los locales comerciales dedicados al
rubro de tatuajes sitos en la Galería Bond Street, tales como jeringas usadas,
apósitos y algodones manchados con sangre, los cuales fueron dispuestos sin
ninguna medida de seguridad sanitaria y de profilaxis, como residuos
domiciliarios”.
La jueza Parada además condenó a otro responsable
del local N° 26 a pagar una multa de cinco mil pesos ($5.000) -de efectivo
cumplimiento- por violar la clausura impuesta administrativamente el día 14 de
marzo -penado por el artículo 73 del Código Contravencional-, más el comiso de
910 pesos ($910).
Los tres responsables del local aceptaron la
existencia de los hechos y su participación en ellos.-