Con el izamiento de la bandera del Orgullo LGBT
(Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) en su sede central, la Defensoría presentó su proyecto de ley para que todos los 17
de mayo esa insignia sea enarbolada junto a la de la Nación Argentina en todas
las escuelas y edificios públicos ubicados en territorio porteño, en
conmemoración del Día de Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual
e Identidad de Género.
Del acto participaron el Defensor del Pueblo
porteño, Alejandro Amor, el Defensor del Pueblo adjunto Arturo Pozzali -autor
de la iniciativa-, la titular del Instituto Contra la Discriminación en la CABA
(ICD), María Rachid, los legisladores porteños Inés Gorbea, Gabriel Fuks y
Claudio Heredia y referentes de las organizaciones LGBT.
“Este 17 de mayo recordamos la fecha en la que
sacaron a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales y recordamos
cada uno de los logros en el reconocimiento de los derechos de las personas
LGBT. Pero también reflexionamos sobre todo lo que está pendiente. Por eso lo
hacemos firmando dos leyes muy importantes. Una que promueve la reflexión sobre
la discriminación hacia la diversidad en todos los ámbitos institucionales de
la Ciudad, incluidas las escuelas. Y otra que propone políticas públicas
concretas para la inclusión de las personas trans y el acceso a todos sus
derechos”, subrayó Amor.
El proyecto de ley impulsado por la Defensoría, que
será presentado esta semana en la Legislatura porteña, dispone que todos los 17
de mayo sea izada la bandera LGBT, con el fin de visibilizar la lucha y los
reclamos de las personas de este colectivo y de esta manera promover el respeto
de sus derechos humanos.
Según dice la letra del proyecto, los lugares donde
flameará ese estandarte son las instituciones de educación inicial obligatoria,
primaria, secundaria, universidades, institutos terciarios y de formación
técnica y profesional privados-, así como también en todos los edificios de la
administración pública, siempre en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.
La fecha del 17 de mayo se eligió teniendo en cuenta
que ese mismo día, en 1990, la Asamblea General de la Organización Mundial de
la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales,
terminando con casi un siglo de discriminación.