“Los responsables del abastecimiento a los comedores escolares de la provincia de Buenos Aires deberían ir presos y el gobernador Daniel Scioli pedir perdón, mil veces perdón, y anunciar ya una actualización del presupuesto para elevar la miserable cuota de 6 pesos para almorzar y establecer una dieta balanceada digna”, señaló el intendente de Hurlingham, Luis Acuña.
El jefe comunal del Frente Renovador dijo, en la misma línea, que Scioli “hace la plancha, hace propaganda y corta cintas para hacer campaña, mientras los maestros ganan sueldos de hambre con escuelas destruidas, los pibes no comen o comen mal y los hospitales parecen puestos de campaña desabastecidos en medio de una guerra”.
“No se puede arrasar así a la provincia más grande y poblada del país y posturarse para ser Presidente de la Nación con total desvergüenza. Pienso que es una aspiración disparatada que sólo se sostiene con el desvío de millones y millones hacia la autopropaganda y los fuegos de artificio, mientras que a los intendentes nos toca la difícil tarea cotidiana de atender, aún más allá de nuestras posibilidades, las demandas y problemas cotidianos de la gente”, enfatizó Acuña.
El intendente del distrito del noroeste del Conurbano sostuvo: “Es una situación que vengo denunciando hace tiempo. Son alrededor 350 mil chicos en la provincia que comen, por así decirlo, en la escuela. No necesito ver por televisión que llegan 30 mandarinas para 100 chicos. Hay que recorrer los comedores y comprobar que la mayoría de las heladeras no funcionan, que los niños consumen puro hidratos de carbono, fideos, papa, polenta sin queso y carne a veces cuando llega y sin poder guardarla porque no hay como refrigerarla”.
“Yo escucho las radios locales, por ejemplo, y ahí sí que los testimonios son escalofriantes, de maestros que tienen que limpiarle los mocos y las lastimaduras a los chicos con hambre; cuando hay un accidente en una escuela las ambulancias nunca llegan, los maestros están obligados a elegir cuáles chicos comen y cuáles no porque las raciones no alcanzan o que no les envían los bidones para cocinar porque no tienen agua potable. Es imposible un almuerzo saludable por 6 pesos -si es que llega esa cifra porque el negociado con los sobreprecios de los proveedores es criminal- cuando lo mínimo de lo mínimo para la nutrición según los especialistas son 16 pesos”, concluyó.