La Fiscalía de la Ciudad clausuró por juego ilegal al
club Alfil Negro, en Rivadavia al 2200, donde funcionaba como un centro de
jubilados donde se jugaba ajedrez, dominó y dados.
Pero en el fondo del lugar había montado todo un
sistema de apuestas ilegales donde se jugaba poker y además se corrían apuestas
deportivas con el sistema Bwin.
Durante la investigación, la fiscal Celsa Ramírez,
titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas 35, verificó que en
el club Alfil Negro era usado como espacio para el juego clandestino.
Ramírez solicitó una orden de allanamiento al club que
fue autorizada por el juez Rodolfo Ariza Clerici, titular del Juzgado de
Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas 1. El operativo fue
realizado por la Sección de Investigaciones Especiales de la Policía
Metropolitana, a cargo de Sergio Herrera.
En el momento que ingresó la policía, había más de 60
jugadores distribuidos en distintas mesas de póker. Además se logró imputar al
presidente del club y al organizador del torneo de póker.
En el operativo se secuestró dinero, una notebook, un
teléfono celular, un monitor, 1800 fichas de póker, 12 mazos de póker, 3
maletines metálicos que contenían fichas y mazos de cartas, 25 cubiletes con
los respectivos dados, 5 mazos de cartas españolas y documentación variada.
“A través de una investigación llevada adelante por la
Policía Metropolitana en conjunto con la Fiscalía, se pudo establecer que
detrás de este club de jubilados se escondía la actividad de juego clandestino
y apuestas ilegales que infringe el artículo 116 del Código Contravencional,
que prohíbe organizar y explotar juego sin debida autorización”, señaló la
fiscal Ramírez. La fiscal imputó a Raúl Francisco Salgado, organizador del
torneo, por infringir el artículo 116 del Código Contravencional. Así como
también a Héctor Miguel Ledesma, el encargado del club, por el artículo 116.
Del allanamiento también participaron representantes
del Instituto de Juegos y Apuestas del Gobierno porteño y Lotería Nacional.
También estuvieron presentes inspectores de la Agencia Gubernamental de Control
y de la Dirección General de Fiscalización y Control, quienes inspeccionaron el
lugar y procedieron a la clausura.