El diputado porteño Diego García de García Vilas
(Confianza Pública) presentó un paquete de proyectos en la Legislatura de la
Ciudad con el objetivo de recuperar los espacios verdes, el patrimonio
histórico y las áreas deportivas del Parque Chacabuco.
La iniciativa es el resultado el trabajo conjunto con
vecinos, movilizados por el estado de deterioro del Parque y sus instalaciones.
En este sentido, uno de los expedientes ingresados
datos al Ejecutivo sobre el mantenimiento de la infraestructura del
Polideportivo, que actualmente sufre graves problemas de filtraciones, anegamientos
y roturas. Esta institución convoca a un promedio de 2500 personas por año que
realizan diferentes disciplinas y se convierte en colonia para chicos durante
el verano.
Otro de los proyectos refiere al cuidado de las pistas
de atletismo, una de las pocas de uso público de la Ciudad: se pide elaborar un
plan de refacciones, eliminar cualquier tipo de actividad ajena a su uso
específico y mejorar su organización, con el objetivo de que los cientos de
atletas que concurren a diario puedan entrenar de manera plena y segura.
En tanto, otra propuesta es ampliar por Ley el nivel
de protección gubernamental del Parque, que se encuentra hoy catalogado como UP
(Unidad Parquizada) una denominación que abarca a los espacios verdes. La
intención de García de García Vilas es que se convierta en un Distrito APH
(Área de Protección Histórica) al igual que el Parque Tres de Febrero, Parque
Avellaneda y Barrancas de Belgrano, entre otros.
Esta diferenciación tiene que ver con el grado de
importancia del Chacabuco en la Ciudad, su valor histórico, arquitectónico y
ambiental que lo constituye un referente de nuestra cultura
El Parque Chacabuco, que da nombre al barrio que
integra la Comuna 7, fue inaugurado en 1903 por el gobierno de Buenos Aires,
luego de expropiarse los terrenos donde se asentaba el Polvorín de Flores. Está
ubicado entre las calles Emilio Mitre y las avenidas Eva Perón, Curapaligüe y
Asamblea. Es el tercer pulmón verde más grande en superficie después de los
Bosques de Palermo (Parque 3 de Febrero) y el Parque Avellaneda.
El diseño del parquizado estuvo a cargo del reconocido
paisajista Carlos Thays, quien diera forma a los emblemáticos Parques 3 de Febrero, Avellaneda,
Lezama, Barrancas de Belgrano, el Jardín Botánico, Plaza Congreso y Plaza de
Mayo, entre muchos otros. Además, cuenta con numerosas obras escultóricas,
muchas de ellas vandalizadas o robadas a lo largo de su historia.