Familiares
y amigos de Pablo Tonello, quien fue asesinado mientras se dirigía a su trabajo
en bicicleta en el cruce de Del Libertador y Lacroze, rindieron homenaje a dos
años de su muerte y colocaron una blanca en su recuerdo en la intersección de
ambas avenidas del barrio de Belgrano.
Las
"bicicletas fantasmas", así las llaman, son instaladas en diferentes
ciudades del mundo en aquellos lugares donde fallecen ciclistas víctimas de
violencia o accidentes de tránsito, y son una medida para concientizar acerca
de la vulnerabilidad que estos sufren.
Asimismo,
familiares y amigos de Pablo, junto a miembros de la comunidad ciclista de la
Ciudad, se reúnen cada miércoles en ese lugar para desalentar el consumo de
bienes de procedencia dudosa porque, sostienen, el asesinato de Pablo y los
robos que sufren a diario los ciclistas en la Ciudad responden al enorme
mercado negro de bicicletas.
Con
motivo del segundo aniversario de esta muerte, y con el objetivo de contribuir
con el trabajo de concientización en una ciudad que busca ser amigable con el
transporte en bicicleta, la Legislatura de la Ciudad ‒ por iniciativa de
Natalia Fidel (SUMA +), José Luis Acevedo (PRO) y de la Vicepresidente primera
de la Legislatura, Carmen Polledo (PRO) ‒ colocó una placa en homenaje a Pablo
Tonello y a los ciclistas de la Ciudad de Buenos Aires.
En
el emotivo acto de descubrimiento que se llevó a cabo el sábado, debajo de la
bicicleta fantasma, los padres de Tonello dijeron que "la placa es la
forma de ponerle nombre a la bicicleta fantasma", y pidieron no buscar ni
condenas ni más violencia sino enfocar los esfuerzos en desalentar la compra de
bienes cuya procedencia no puede explicarse.