El Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la
Ciudad inició los trabajos de pintura para demarcar los sumideros, y así evitar
que se estacione en esas zonas y poder prevenir anegamientos los días de
lluvia.
“Queremos una Ciudad limpia y eso implica mantener el
espacio público en buenas condiciones. En un plazo de dos años pintaremos el
total de los 29.226 sumideros que hay en la ciudad, para concientizar sobre la
importancia de la limpieza del sistema pluvial”, expresó Eduardo Macchiavelli,
ministro de Ambiente y Espacio Público porteño.
La pintura empezó por las avenidas Rivadavia,
Independencia, San Juan, Belgrano, Díaz Vélez y Corrientes, hasta completar
toda la Ciudad. Se trabajarán 30 sumideros por día hábil.
La limpieza del interior de los sumideros se realiza
todos los meses en forma sistemática y programada con camiones desobstructores.
Desde la reja del sumidero o desde las bocas de
registro se introduce la manguera del camión, que extrae los residuos -incluyendo
las hojas de árboles, botellas, papeles, entre otros-, que hay en la cuba del
sumidero.
Si el caño que transporta el agua desde el sumidero
hasta el conducto está obstruido, se le introduce una manguera que se llama
tobera, con una punta de acero que rompe la obstrucción.
Los planes de mantenimiento y ruteos de limpieza están
prefijados. Ante alerta meteorológica, se repasan los sumideros de las zonas
potencialmente anegables.