El Área División Delitos y Crimen Organizado de la
Policía Metropolitana realizó cuatro operativos en simultáneo y logró
desbaratar una importante organización narcocriminal que comercializaba drogas
en la zona de Once.
A raíz de varias denuncias recibidas por venta de
estupefacientes, la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 7
de Ramiro González, ordenó investigar 25 objetivos por diversas actividades
delictivas, entre los cuales se encontraban los edificios de Larrea al 400 y
Avenida Corrientes al 2500.
El personal policial abocado a la investigación
determinó, luego de dos meses de intenso trabajo, que en ambos lugares se
realizaban actividades relacionadas a la comercialización de estupefacientes,
en la modalidad de “narcomenudeo”.
Los trabajos de campo sobre estas direcciones
contaron con algunas complicaciones, ya que dichos edificios se encuentran en
condiciones de usurpación, con mucho deterioro y condiciones de hacinamiento.
La venta de droga se realizaba, en modo de menudeo, en los pasillos internos y
escaleras de los edificios.
Realizadas las tareas investigativas, se
establecieron cuatro lugares, dos en cada edificio, desde donde se organizarían
las actividades ilícitas.
Con el resultado de estas diligencias y ante la
consulta con el Juzgado Nacional en lo Criminal
y Correccional Federal de Rodolfo Canicoba Corral, se obtuvo la
autorización para realizar los allanamientos.
Antes de comenzar con los operativos se detuvo, a
metros del lugar, a tres compradores y se constató que llevaban consigo
estupefacientes. Luego de eso, comenzaron los allanamientos en los dos
edificios, donde se secuestraron 2590 envoltorios con cocaína, 42 balanzas de
precisión, 1000 dólares americanos, 43 mil pesos en billetes de baja
denominación, dos armas de fuego y doce teléfonos celulares.
También fueron detenidas quince personas de
diferentes nacionalidades (argentinos, paraguayos y peruanos) las cuales
quedaron, por orden judicial,
incomunicadas hasta su traslado a la Unidad 29 del Servicio
Penitenciario Federal. Con relación a las drogas, el Juzgado interviniente
dispuso pericias técnicas sobre los estupefacientes secuestrados, así como
también sobre las armas y los teléfonos celulares.