El Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la
Ciudad realizó la limpieza anual y el mantenimiento del túnel aliviador largo
por el que drena el Arroyo Maldonado para evitar los anegamientos en caso de
fuertes lluvias.
Durante las tareas, recorrieron el lugar Diego
Santilli, vicejefe de Gobierno, Eduardo Macchiavelli, ministro de Ambiente y
Espacio Público, y Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte de
la Ciudad.
De esta manera, y gracias a los beneficios de una
obra planificada a tal fin, se remueven los sedimentos, el barro y los residuos
que son arrastrados por el arroyo y que obstruyen e impiden su correcto
drenaje. Además, al vaciarse el túnel, se realizan tareas de mantenimiento para
asegurar su funcionamiento hidráulico y la ausencia de filtraciones.
En esta oportunidad, las tareas se realizaron en el
túnel aliviador largo del Arroyo Maldonado. Este túnel es de hormigón, tiene un
diámetro de 6,9 metros y una longitud de más de cien cuadras- 9.850 metros.
Nace a la altura de la calle Cuenca y la Av. Juan B. Justo y llega hasta la
desembocadura del arroyo del Río de la Plata- altura Costa Salguero- pasando
por los barrios de Versalles, Liniers, Villa Luro, Vélez Sarfield, Floresta,
Villa Santa Rita, Villa Mitre, Caballito, Villa Crespo hasta Palermo.
El segundo
túnel, más corto, nace a la altura de Niceto Vega –Villa Crespo- y también
llega hasta el Río de la Plata.
Para realizar
la limpieza fue necesario vaciar el túnel por lo que se cerraron las compuertas
en ambos extremos–Cuenca y Río de la Plata-, y se extrajo el agua con bombas
que están expulsándola al río durante varios días.
Desde el día en que se inician las tareas de
limpieza, las máquinas trabajan bajo tierra moviéndose por el túnel entre
segmentos: desde el punto A al B; luego desde el B al C y así sucesivamente
hasta la desembocadura.
Los trabajos se realizaron durante 8 días y
trabajaron más de 100 personas. Se utilizaron grúas de más de 5 toneladas y
ataguías (sirven para encauzar el río) para desviar el curso de agua y lograr
una superficie seca.
Para la limpieza se realizaron recorridas a pie y
con máquinas retroexcavadoras del tipo camioncitos bobcats –pequeñas grúas con
pala-. Las máquinas van cargando los sedimentos y residuos en pequeños
volquetes que se suben a la superficie y se vacían por un sistema de poleas.
A medida que se vacía el túnel y se saca a la
superficie los sedimentos, queda al descubierto el estado general del mismo. Se
limpia con agua a alta presión, se revisa minuciosamente y se filma para
registrar cualquier anomalía que pudiere haberse generado desde la última
inspección. Se mira su estructura, juntas, grietas, etc. y de ser necesario se
realiza reparación, lubricación y recambio de piezas.
Una vez reparadas las grietas, se abren las
compuertas y el túnel queda en funcionamiento de nuevo.
“La obra del
Maldonado cambió la vida de la Ciudad de Buenos Aires, y muchos barrios que se
inundaban ya no sienten miedo cuando llueve mucho. Por eso es fundamental
realizar los trabajos de limpieza y mantenimiento del mismo y sostener en el
tiempo esta gran obra que marcó un antes y un después en la Ciudad”, sostuvo
Machiavelli.
Y agregó que “el 72% de cauce del Maldonado drena a
través de este túnel aliviador largo que hemos limpiado. Con este operativo
recuperamos su actividad y favorecemos el escurrimiento del Arroyo evitando las
anegaciones”.