La diputada porteña María Rosa Muiños presentó
nuevamente el proyecto de Ley para poder denunciar en tiempo real a través de
teléfonos celulares cualquier tipo de irregularidades que se observen en
locales bailables, luego de la tragedia evitable ocurrida este sábado en el
Complejo Costa Salguero, en la que cinco jóvenes perdieron la vida.
"Con esta iniciativa, que ya habíamos
presentado en 2014, de ninguna manera pretendemos minimizar la responsabilidad
que tienen el Gobierno de la Ciudad y la Agencia Gubernamental de Control por
la dudosa supervisión realizada tanto en la fiesta 'Time Warp', como en otros
locales, como Beara o Cromañón, en los cuales se constataron numerosos y
persistentes incumplimientos", aclaró Muiños.
Y explicó "buscamos que los jóvenes, y también
los adultos, tengan acceso a un mecanismo ágil y en tiempo real para realizar
reclamos o denuncias sobre irregularidades en locales bailables o en grandes
eventos, como irrupción del suministro de agua, hacinamiento, irregularidades
edilicias, de seguridad o de discriminación, entre otras".
En este sentido, el proyecto impulsa "una
herramienta para que puedan hacer reclamos o denuncias de cualquier índole de
modo inmediato, dentro del servicio de reclamos informáticos 'BA 147' del
Gobierno de la Ciudad, mediante el envío de fotografías, llamados y/o mensajes
de texto. Esto podrá alertar a las fuerzas de seguridad, sobre conductas
delictivas que podrían darse en fiestas o festejos con escasa luz y ruido
excesivo".
"Luego de recibida una denuncia o reclamo a
través de la aplicación, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires deberá dar
intervención inmediata a la autoridad competente según corresponda, ya que la
actividad de estos locales se encuentra regulada en numerosas disposiciones
normativas como el Código de Faltas de la Ciudad, el Código Contravencional de
la Ciudad y el Código de Habilitaciones y Verificaciones", informa el
articulado del expediente.
"A pesar de que estos Códigos contemplan
sanciones a la irrupción del suministro de agua fría potable, al ingreso de una
cantidad de personas superior a la capacidad autorizada, a servicios de
vigilancia que agreden a los concurrentes y a la venta de bebidas alcohólicas a
menores de dieciocho años, las mismas no se aplican y los locales continúan
funcionando sin ningún tipo de control", concluyó la legisladora
peronista.