A
raíz de una denuncia realizada por la Gerencia de Fiscalización del Instituto
Nacional de Vitivinicultura (INV), la Justicia encomendó a la Policía Metropolitana
realizar una investigación sobre la venta de metanol que se realizaba en
portales de compra y venta de productos por Internet.
Esta
actividad, en forma minorista, está prohibida porque el Metanol se encuentra
dentro del “listado de precursores químicos de uso controlado”, que regula la
Sedronar. Esta es una sustancia esencial
para la elaboración de estupefacientes por lo que su utilización sólo está
permitido para uso industrial.
Una
vez detectadas las IP de las computadoras que ofrecían este producto, el
Juzgado Nacional, Criminal y Correccional Federal 7, a cargo de Sebastián Casanello, encomendó
la identificación de los domicilios y los posteriores allanamientos.
Oficiales
del Área de Cibercrimen realizaron todas las medidas necesarias para establecer
la identidad del usuario que ofrecía a la venta este producto. Es así que estas
medidas permitieron identificar a una
persona, que se desempeñaba laboralmente en una firma de seguridad privada, la
cual brindaba entre sus servicios, la manipulación de sustancias toxicas y le
permitía al imputado tener acceso al producto que luego comercializaba.
La
investigación permitió identificar tres domicilios, todos en el bario de Villa
Luro, que eran utilizados para el acopio del material y la entrega del producto
comercializado.
En
los mismos, se logro secuestrar dos tambores de Doscientos (200) litros cada
uno de alcohol metílico o metanol, encontrándose uno de ellos lleno mientras
que el otro ya había sido abierto, para su fraccionamiento, además se logró el
hallazgo de un bidón con veinte litros del mismo producto, listo para ser
entregado.
También
se realizó el secuestro de gran cantidad de elementos informáticos y dinero en
efectivo, utilizados en la red de comercialización.