La política se metió en un sector estratégico como es el de
la moto mensajería urbana. El detonante fue
la renovación de las autoridades de La Cámara de Empresas de Mensajerías por
Moto y afines (CEMMARA), que tiene desde su creación a Mario Oriente como
presidente.
Así lo informó el portal especializado Notitrans, que
sostuvo en una nota que el negocio de la mensajería crece en forma constante y
se ve influenciado por nuevos jugadores vinculados al comercio electrónico que
tienen una porción importante del mercado.
Los números hablan solos: el negocio mueve unos 1.800 millones de pesos
al año, emplea en forma directa unos 4500 motociclistas y la cámara ya
contabiliza unas 80 empresas como miembros activos.
“Tal crecimiento resulta un botín estratégico teniendo en
cuenta la logística que desarrolla el sector. La pelea se desató así por el
control de la Cámara que debe renovar autoridades el próximo 17 de marzo, y que
enfrenta al sector histórico que encabeza Oriente con un grupo de empresas
disconformes con la conducción actual; descontento que busca “capitalizar”
Sergio Ebert, dueño de la empresa
MotoNorte”, informó Notitrans.
En la misma línea, indicó que MotoNorte “es el distribuidor
monopólico del comercio tecnológico de Mercado Libre, como es el caso de los
celulares y notebooks y ya ha tenido distintas denuncias por evasión impositiva
y trabajo en negro, mas allá de una infinidad de quejas por las extremas
deficiencias del servicio de entregas ultrarápidas que ofrece”.
“Existen dos situaciones que por estas horas pueden
trastornar los acuerdos empresarios para repartirse el mercado. Una son los
antecedentes del mismo Ebert, reconocido en el sector por sus prácticas de
dumping y por haber destruido a la antigua C.A.M.U.(Cámara Argentina de
Mensajerías Ultrarrápidas), cuando se acercó con un grupo de abogados
expresando su “intención de colaborar” para luego hacerla “volar por los
aires”, convirtiéndola en un expediente muerto de la Inspección General de
Justicia”, agregó Notitrans.
El portal especializado en el sector del transporte abundó: “La
otra es la figura y las denuncias que
arrastra el candidato para pelear con Oriente que promueve Sergio Ebert como un
"lobbista politico". Se trata
de José Luis Cora Galarce, miembro del "CLAN CORA", tal como se conoce
a la estructura familiar que controla los papeles del Partido Unión Popular,
quien fue protagonista de varios escándalos electorales y hasta defraudaciones
de una histórica sucesión como fue la de Feliciano Manubens Calvet, que llevo
al jefe del clan a la prisión”.
Al margen del historial, lo que irrita a los empresarios del
sector, según señaló Notitrans, es que Cora Galarce “no es un empresario legítimo
sino empleado de una de las empresas que se oponen a la conducción actual”, ya
que se desempeña como gerente general de “Motoflash” desde 2005.